El crecimiento del sector fintech ha sido veloz y furioso, impulsado por el sólido sector bancario que cada vez crece más, agiliza su digitalización, las preferencias de los clientes cambian y el apoyo de inversores y reguladores crece cada vez más. Según un estudio de McKinsey presentado en octubre de 2023, para julio de ese mismo año, las fintech que cotizaban en bolsa representaban una capitalización de mercado de USD 550 mil millones, un aumento del doble en comparación a 2019. Además, en el mismo período, había más de 272 unicornios fintech, con una valoración combinada de USD 936 mil millones, siete veces más que las 39 empresas valoradas en mil millones de dólares o más hace cinco años atrás. También te puede interesar: Innovación, un reto del sector en Ecuador La inversión ha bajado El valor de la inversión en empresas fintech a nivel mundial disminuyó notablemente en 2023, según Statista. Ese año, Sudamérica y El Caribe tuvo el nivel más alto de inversión: USD 78,3 mil millones. Además, fue la que menor disminución tuvo en comparación a 2022. No obstante, la industria fintech aún tendrá varias oportunidades por desbloquear. Los inversores se están adaptando a un nuevo paradigma financiero con tasas de interés e inflación más altas, lo que ha alterado su evaluación del riesgo y la recompensa. McKinsey espera que los ingresos de la industria crezcan casi tres veces más rápido que los del sector bancario tradicional entre 2022 y 2028. Y Statista prevé que supere los 380 millones de usuarios para 2025.