“La saturación de contenidos y el avance imparable de la tecnología han cambiado las reglas del juego: hoy, las marcas deben dejar de hablarle a las masas para empezar a dialogar con individuos. Conectar de verdad es la nueva ventaja competitiva”, así lo planteó Javier Vásquez, Head of Latam Business de Meta en Aleph, durante su intervención en el Ekos Trend X. Bajo el título “New Technologies for Human Connections”, el experto enfatizó que “la inteligencia artificial no reemplazará a las personas, sino que será el puente que conecte herramientas, soluciones y comunidades para hacer más eficiente nuestro trabajo”. Durante su charla, Vásquez presentó cifras reveladoras que evidencian el cambio en la forma de consumir contenido y relacionarse. “Hoy se generan 5 billones de gigabytes cada 10 minutos; todo compite con todo: marcas, amigos, memes, trabajo. Por eso, generar valor real para la audiencia es la única forma de destacar”, advirtió. A esto se suma el fenómeno del renacimiento del creador de contenido: según Meta, el 58 % de las compras en los últimos seis meses fueron influenciadas por creadores, un dato que subraya el poder de las voces individuales sobre las estructuras tradicionales. La revolución no se limita al contenido. La inteligencia artificial generativa, como Meta.ai, ya permite crear campañas completas, imágenes, videos y hasta experiencias de compra inmersivas en minutos. “Hoy no vendemos productos, vendemos experiencias sin fricción. Queremos tres clics, no veinte pasos. Y queremos humor, descubrimiento, conexión real”, explicó Vásquez, destacando casos como el live shopping o el uso de gafas inteligentes que sugieren atuendos en tiempo real. Para el ejecutivo, esta evolución es irreversible: “El social commerce y el conversational commerce no son el futuro, son el presente”. En conclusión, las marcas y los profesionales del marketing enfrentan una era donde lo tecnológico debe ser profundamente humano. “Cada conexión con las personas es una oportunidad”, remarcó Vásquez, llamando a co-crear con los creadores, medir lo que se produce y utilizar la tecnología no solo como un canal, sino como un catalizador de vínculos auténticos. En un entorno saturado de estímulos, la conexión genuina será siempre el diferencial más valioso.