La conferencia “Tecnología al servicio de la sostenibilidad” abrió un espacio de reflexión profunda sobre el rol que juega la innovación tecnológica en la construcción de modelos empresariales más responsables. Gisela Martínez, Business and Sustainability Expert, NTT Data Ecuador, junto a Daniel Villavicencio, Director, Banking Financial Services, plantearon un enfoque claro: la sostenibilidad ya no puede pensarse sin la tecnología. Daniel centró su intervención en evidenciar una brecha crítica dentro de las organizaciones: la desconexión entre las estrategias de sostenibilidad y las decisiones tecnológicas. “Muchas de las decisiones que hoy tomamos las hacemos sin data consistente”, advirtió, al señalar que hasta el 85% de estas decisiones carecen de información sólida. Este desfase se vuelve aún más relevante si se considera que el sector tecnológico ya representa el 5% del consumo energético mundial, una cifra que, según explicó, crecerá aceleradamente por el auge de la inteligencia artificial. En ese contexto, planteó dos enfoques complementarios: el “IT sostenible”, enfocado en hacer más eficientes los sistemas tecnológicos, y el “sustainable by IT”, donde la tecnología se convierte en motor de sostenibilidad para otras áreas. A través de ejemplos concretos, el experto evidenció cómo la tecnología puede generar impactos medibles. Desde la optimización de centros de datos hasta el análisis de código con inteligencia artificial para reducir el consumo energético, el ejecutivo mostró que pequeñas decisiones pueden traducirse en grandes resultados. “¿Cómo tomo decisiones de algo que no puedo medir?”, cuestionó, destacando la necesidad de incorporar métricas claras en los procesos. Incluso presentó un caso real en el que la aplicación de inteligencia artificial permitió reducir hasta un 28,5% el consumo energético y un 20,1% las emisiones de CO2 demostrando que la sostenibilidad también puede ser rentable. Por su parte, Gisela Martínez llevó la discusión hacia el impacto social y empresarial de estas soluciones. En su intervención, enfatizó que la sostenibilidad debe entenderse como una responsabilidad compartida dentro de las organizaciones. “Esto realmente es una responsabilidad de todos y cada uno de nosotros”, destacando que áreas como finanzas, operaciones, tecnología y comunicación deben trabajar de manera articulada. Además, subrayó que la tecnología permite transformar datos en decisiones estratégicas, evitando prácticas superficiales o discursos vacíos. Finalmente, ambos ponentes coincidieron en que la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta que, bien utilizada, puede acelerar la transición hacia modelos más sostenibles. Desde la gestión inteligente del agua hasta la optimización de cadenas de suministro mediante blockchain e inteligencia artificial.