Algo similar a lo que sucedió hace algunos años con el concepto de calidad, cuando pasó de ofertarse como un beneficio adicional al producto o servicio, pero que con el paso del tiempo se volvió algo intrínseco; de igual forma en la actualidad se espera que toda empresa, tanto en su proceso logístico y la tecnología que lo administra, deban ser parte de la filosofía estratégica de cualquier operación. De esta manera, usando herramientas tecnológicas al alcance de todos, gestionando la demanda en forma ordenada, atractiva y clara, concretando una entrega ágil y eficiente, al mejor costo – beneficio, incluyendo la postventa, satisfacemos la demanda de nuestros productos y servicios, con argumentos que deben ser parte del beneficio que ofrecemos; no solo porque es conveniente sino porque el consumidor lo espera como un estándar mínimo de desempeño. Aunado a la relevancia comunicacional y mercadológica y de buenos resultados financieros que la asociación proactiva de estos dos “partners” ha provocado, y de lo cual tenemos algunas empresas ejemplares (Amazon o Alibaba), la pandemia nos ha dejado entre otras cosas, una lección concreta sobre la capacidad de adaptación y de la respectiva búsqueda de soluciones para satisfacer a nuestros clientes. Así, muchas empresas que meses atrás ni siquiera lo hubieran considerado, han reestructurado sus operaciones ofreciendo nuevas formas de atención y servicio que si bien pueden ser más costosas, han permitido mantener una relación cercana con sus consumidores. Considerando que es un tiempo complejo con mucha incertidumbre y que hemos entrado en un profundo análisis para tomar decisiones que salvaguarden nuestras empresas, es un hecho concreto que también debemos sacar un gran aprendizaje de lo que está sucediendo; y, buscar alternativas disruptivas que modifiquen lo de siempre haciendo algo diferente. Existe un sinnúmero de empresas que atienden segmentos o canales de mercado similares, ofreciendo a sus clientes portafolios que no son competitivos entre sí, sin embargo, cada una de ellas cuenta con el mismo tipo de infraestructura en bodegaje y transporte, que si lo analizamos fríamente resulta en una duplicidad bastante costosa, que en este momento podría inferir una reestructura inmediata. Por lo tanto, si contamos con la infraestructura logística, pensemos en usar la tecnología necesaria para coordinar una alianza entre este tipo de empresas, que con bases de datos bastante similares y cada una con equipos comerciales generando la demanda que crean necesaria, la satisfagan con una sola infraestructura logística común, logrando así minimizar los gastos operacionales en forma relevante. Si a lo anterior, que hemos definido en ebitda group como “Crowddistributing” le sumamos la posible consolidación en logística primaria, podría significar mejoras sustanciales en sus resultados financieros. Varias empresas dedicadas a vender e ingresar; una sola empresa dedicada a gestionar y concretar la logística adecuada para cerrar el círculo de atención. Son tiempos de irrumpir y buscar alianzas. Entre otras ideas, usemos a estos grandes “socios”, logística & tecnología para impulsar el “Crowddistributing” como puntal de cambio y de mejora relevante en nuestras operaciones. EL IMPACTO DE LA LOGÍSTICA 4.0 NUO, empresa que se destaca por sus soluciones hardware y software para manejo de centros de distribución y para manejo de puntos de venta, es un ejemplo de cómo potenciar la llamada Logística 4.0. La empresa se ha convertido en mentor tecnológico de diversos clientes a fin de garantizar un proceso ordenado y avalado por los más altos estándares de calidad y con soluciones tecnológicas de última generación por Radio Frecuencia, impresoras de código de barras, tarjetas RFID, lectores de códigos de barras, entre otras opciones. Siempre a la vanguardia, los desarrollos de NUO son propuestas pertinentes a la coyuntura que afrontamos, así se creó NUO e-commerce Solution para garantizar continuidad a los negocios frente a los nuevos hábitos de compra. El enfoque de esta nueva propuesta es la omnicanalidad y tener la mejor experiencia de usuario en el proceso de compra.Por _ Pedro Miranda Rivadeneira, Socio Ebitda Group - Consultoría en Gestión y Desempeño Empresarial