La construcción de una Taxonomía Verde en Ecuador representa, según Edgar Benítez Herrera, Gerente de Proyecto en Finanzas Sostenibles para Ecuador y Honduras CONFEDERACIÓN ALEMANA DE COOPERATIVAS (DGRV), una oportunidad para que el sector cooperativo fortalece sus estrategias de financiamiento sostenible y unifique criterios en torno a los llamados créditos verdes. Durante su intervención, el especialista explicó que el país ya trabaja en una hoja de ruta orientada a clasificar qué actividades económicas pueden ser consideradas sostenibles, en línea con objetivos ambientales y sociales. “Esa taxonomía va a cambiar un poco las reglas del juego”, señaló Benítez, al destacar que este instrumento no solo influirá en productos financieros, sino también en proyectos e inversiones vinculadas al desarrollo sostenible. Edgar Benítez Herrera expuso sobre el avance de la Taxonomía Verde y su impacto en el desarrollo de las finanzas sostenibles en el sector cooperativo Para Benítez, actualmente existen diferentes criterios entre instituciones para catalogar operaciones verdes, lo que puede generar inconsistencias dentro del mercado. En ese contexto, sostuvo que la taxonomía permitirá generar estándares comunes y mayor transparencia. “La taxonomía viene a eliminar lo que se conoce como greenwashing”, afirmó. Destacó además que el sector cooperativo ecuatoriano ya cuenta con avances importantes en gestión de riesgos ambientales y sociales, especialmente a través de herramientas implementadas en los últimos años y para él, varias cooperativas no están en cero, tienen bastante trabajo y son sumamente interesantes. El especialista señaló que, aunque estas iniciativas aún evolucionan dentro de la política pública, los criterios ambientales y sociales tendrán cada vez más relevancia para el acceso a financiamiento, inversión y desarrollo de nuevos productos financieros.