La economía digital abrió nuevas formas de trabajar, comprar, viajar y recibir ingresos desde el exterior. En ese escenario, Takenos busca posicionarse como una billetera virtual enfocada en necesidades transfronterizas, especialmente en América Latina, donde cada país presenta realidades financieras, regulatorias y de adopción distintas. Para Tobias Frieder, Director of Expansion de Takenos, la banca local suele resolver con eficiencia las necesidades internas de los usuarios, pero no siempre responde a los requerimientos internacionales. “Aparecen muchísimos casos de uso: gente que hace compras internacionales, que viaja, freelancers que cobran del extranjero o familias que reciben remesas”, explica. También puedes leer: Yanbal implementa programa de impacto social ¨Mujer es Poder¨ por quinto año consecutivo El crecimiento del trabajo remoto y de la economía freelance aceleró esta demanda. Según Frieder, la pandemia normalizó el trabajo desde casa y abrió nuevas oportunidades laborales con empresas del exterior. Al mismo tiempo, tecnologías como blockchain permitieron construir soluciones más rápidas y eficientes para mover dinero entre países, frente a transferencias bancarias tradicionales que pueden tomar varios días y generar costos elevados. En Ecuador, uno de los focos relevantes es el mercado de remesas. Frieder señala que Takenos permite solicitar envíos de dinero desde el exterior y recibir fondos de manera digital, mediante transferencias locales desde Estados Unidos, Europa u otros mercados donde opera la plataforma. La propuesta apunta a reducir tiempos, costos y fricciones para quienes reciben dinero de familiares o clientes internacionales. El ejecutivo reconoce que escalar una fintech en América Latina exige entender las particularidades de cada mercado. Por ejemplo, mientras en varios países la dolarización digital responde a la necesidad de protegerse frente a la inflación o la devaluación, en Ecuador ese caso de uso pierde relevancia por tratarse de una economía dolarizada. Por ello, la estrategia pasa por adaptar la solución a problemas concretos de cada país. Te puede interesar: Banco Guayaquil consolida su rol como articulador del financiamiento internacional con crédito sindicado por USD 230 millones Hacia adelante, Frieder proyecta que los usuarios tendrán una cuenta financiera local para sus necesidades internas y una cuenta internacional para operar globalmente. Takenos apunta a cubrir ese segundo espacio: pagos en otros países, recepción de ingresos del exterior, envío de dinero y uso de herramientas digitales como QR o Pix. “Las personas tendrán cada vez más necesidades internacionales”, afirma. Para la fintech, el futuro de los servicios financieros digitales estará marcado por la interoperabilidad, la inmediatez y la posibilidad de usar el mismo saldo en distintos mercados. La visión es que un usuario pueda depositar dólares en Ecuador y pagar en otro país como si fuera local, con una experiencia simple, digital y de bajo costo