El sólido desempeño refleja su rol estratégico como proveedor clave de gigantes tecnológicos como Nvidia (NASDAQ:NVDA) y Apple (NASDAQ:AAPL). El viernes pasado, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, visitó Taipéi para agradecer a la compañía por la finalización de seis nuevos procesadores, entre ellos las GPUs Rubin de próxima generación y un chip de fotónica de silicio para futuros superordenadores. La visita confirmó la importancia de TSMC en la cadena de suministro global de Nvidia, pese a las tensiones por las normas de exportación de EE.UU. y el escrutinio de China. Recientemente, tras recibir la autorización de Washington, Nvidia encargó 300.000 unidades del chip H20 a TSMC, aunque Pekín respondió con advertencias de ciberseguridad, lo que llevó a compradores chinos a frenar sus pedidos. También puedes leer: Consejo Empresarial Ecuatoriano-Panameño un puente estratégico para un acuerdo comercial entre las dos naciones En paralelo, la administración Trump evalúa adquirir participaciones en empresas de semiconductores financiadas por la Ley CHIPS de 2022, aunque no planea incluir a gigantes como TSMC o Micron Technology (NASDAQ:MU). Según Reuters, el gobierno busca impulsar la producción local sin controlar directamente a los mayores actores del sector. En este contexto, TSMC anunció en la Casa Blanca un plan de inversión de USD 100.000 millones en EE.UU., que se suma a los USD 65.000 millones ya destinados a tres plantas en Arizona. Sin embargo, la empresa ha planteado que podría devolver subvenciones si estas estuvieran condicionadas a participaciones accionarias del gobierno. En 2024, el Departamento de Comercio otorgó a TSMC 6.600 millones de dólares en subsidios para su producción en suelo estadounidense. Fuente: Yahoo Finanzas