El evento reunió a representantes de ambas instituciones, líderes comunitarios y autoridades locales, quienes resaltaron el impacto transformador que el agua tiene en la vida de miles de familias. También puedes leer: UTPL protege la vida desde las Reservas de Biósfera Un proyecto que superó metas y cambió vidas En 2024, la meta inicial fue intervenir 19 sistemas de agua potable en Carchi, Cotopaxi, Azuay y Morona Santiago. Sin embargo, el trabajo conjunto permitió superar esa cifra y entregar 23 sistemas operativos, beneficiando a más de 11.000 personas. Fiorella Mackliff, Directora de Ayuda en Acción Ecuador, y José Luis Álvarez, Representante y líder del proyecto de Sumar Juntos, destacaron que este avance refleja la importancia del esfuerzo colectivo y la corresponsabilidad entre organizaciones, comunidades y gobiernos locales. El proyecto no solo garantiza agua apta para consumo humano, sino que restaura un derecho básico y reduce enfermedades, tiempos de cuidado y cargas históricamente asumidas por mujeres y niñas. Historias que dan rostro al proyecto El evento presentó el testimonio de Yeraldine, una niña de nueve años del sector El Naranjo, cuya familia antes recorría largas distancias para recolectar agua de ríos y quebradas. Su relato mostró cómo la llegada del agua cambia la vida cotidiana: facilita la preparación de alimentos, mejora la higiene, reduce enfermedades y devuelve tiempo valioso a las familias. También participaron lideresas y líderes comunitarios de diferentes territorios, como Doña Rosa (Morona Santiago), Fernanda (Cotopaxi) y Juan Carlos (Carchi). Ellos recordaron los años -incluso décadas- en los que sus comunidades trabajaron, insistieron y esperaron para tener acceso a agua limpia. Destacaron el valor de la organización comunitaria, las mingas y la corresponsabilidad como piezas clave para hacer realidad el proyecto. Ayuda en Acción detalló que su trabajo se concentra en tres pilares: Construcción e implementación de sistemas de agua; protección de fuentes hídricas y cuidado ambiental; gestión social, es decir, acompañar a las comunidades para que los sistemas sean sostenibles a largo plazo. Los representantes de Sumar Juntos señalaron que esta alianza refleja el compromiso del Banco Pichincha con el bienestar del país, aportando recursos económicos, personal técnico y acompañamiento territorial. También te puede interesar: PACCHAR BIOCHAR: Transformando Residuos en Ventajas Competitivas Durante los diálogos, líderes comunitarios mencionaron cómo la llegada del agua no solo mejora la salud, sino que fortalece la organización social, permite emprender pequeños negocios, impulsa la educación y mejora la calidad de vida. Uno de los testimonios más emotivos recordó que algunas comunidades esperaron hasta 70 años para acceder al servicio. La presentación cerró con el anuncio de una segunda etapa del proyecto. Las instituciones reafirmaron su compromiso de seguir trabajando para que el acceso al agua potable deje de ser un privilegio y se convierta en una realidad para todas las comunidades rurales del Ecuador.