Durante la ceremonia estuvieron presentes Valentina y Macarena Morillo, junto a su padre, Mauricio Morillo, fundadores de esta compañía con enfoque social y sustentable. Además, acudió al evento, Francisco Aguirre, CEO de SICMA Ecuador, María Elisa Campos, Presidenta de SICMA Ecuador y Nikhil Seth, Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo de UNITAR. Valentina recalcó que el certificado ayuda a demostrar “que Sula está completamente comprometida con la sostenibilidad”, además, añadió enérgicamente que no será el último reconocimiento que la marca obtenga, especialmente hablando dentro del marco ecológico, sostenible y de ayuda para el cambio social y ambiental. Por otra parte, Macarena, cofundadora de la marca, resumió brevemente el recorrido de la marca sostenible de ropa y el proceso que utilizan en la fabricación de sus productos, que son orgánicos o reciclados. De esta manera, esperan reducir el impacto de cada prenda. Anunció también que el reconocimiento les ha inspirado y han iniciado un proceso para que, desde ahora, sus prendas sean biodegradables y así, escalar un paso más en el camino de la conservación y preservación del medio ambiente. Un hito a resaltar es que Sula ha logrado internacionalizarse y, ahora, cuenta con 18 puntos de venta en República Dominicana. A partir de esto, plantean ayudar a otros proyectos sostenibles en el país mencionado y continuar, en otros países, el viaje de la sostenibilidad, aclarando que “quedan muchos destinos más que buscan ser protegidos”. Germán García, Socio Director de Innovación de la empresa internacional de certificación VERSA, dio unas palabras en este momento importante para Sula. El funcionario recalcó la satisfacción de haber comprobado, a través de una evaluación positiva, el trabajo adecuado de Sula y su iniciativa diciendo: “se les nota el compromiso, la proyección y la ambición”. Cualidades importantes en la lucha contra el cambio climático. Entre el festejo y las felicitaciones, Sula se mantiene firme y logra demostrar que las marcas ecuatorianas pueden llegar a cumplir objetivos sostenibles sin perder su producción y sin dañar el medio ambiente.