En 2024, con el apoyo de Barcelona Activa, nació Novapedra con el objetivo de crear un material innovador que reinterprete la cerámica aprovechando el potencial de las pieles de naranja y otros residuos orgánicos. Inicialmente, el proyecto se centró en revestimientos de paredes, pero debido a su autofinanciamiento, la empresa amplió su oferta a productos para el hogar y el sector hotelero. "Este material único se puede aplicar en múltiples facetas del diseño, desde objetos decorativos y revestimientos hasta encimeras de cocina, mobiliario, etc.", explica Emiliano Altamirano, cofundador y diseñador creativo de Novapedra. También te puede interesar: Documental ecuatoriano de Sebastían Cordero está nominado a los premios Óscar 2025 El equipo de Novapedra, formado por Emiliano Altamirano y su socio Agustí Redó Doménech, con sede en Barcelona, tiene como objetivo ofrecer una alternativa profundamente sostenible y libre de carbono, a la vez que promueve la belleza y la durabilidad de la cerámica, respetando siempre la naturaleza. La misión de Novapedra era clara: crear un modelo de negocio que reinterprete la cerámica tradicional aprovechando residuos orgánicos. Esta iniciativa está profundamente comprometida con la preservación del medio ambiente y la sostenibilidad. Con cada compra de sus productos, una parte se destina a plantar un naranjo, contribuyendo así a la creación de un bosque sostenible. Además, Novapedra apuesta por los proveedores locales, fomentando las economías de proximidad y reduciendo la huella de carbono asociada al transporte, reafirmando su compromiso con un futuro más sostenible. La startup catalana prevé alcanzar un volumen de facturación de EUR 40.000 a finales de 2024, con el objetivo de triplicar esa cifra y llevar a cabo una ronda de financiación de EUR 150.000 en 2025.