Durante la pandemia, Mohammed decidió abordar la contaminación de plásticos de una manera útil y diferente. Su interés por la biotecnología lo llevó a fundar su propia empresa, Bio Reform, dedicada a la fabricación de bolsas ecológicas, biodegradables y compostables, hechas a partir de maíz y otros materiales naturales. También puedes leer: 6 formas en que América Latina puede acelerar su economía del hidrógeno Lo mejor de estas bolsas, es que se descomponen en tan solo 180 días, lo que las convierte en una alternativa mucho más respetuosa con el MedioAmbiente que las tradicionales bolsas de plástico. El joven empresario, ya con experiencia en otros negocios, ha tenido siempre claro que su meta no es sólo obtener ganancias, sino también resolver problemáticas importantes. Con ello en mente, sacrificó una vida universitaria normal para contribuir al cuidado del medio ambiente y al futuro del planeta. En 2019, decidió enfocarse en encontrar una solución que redujera el uso de plástico, especialmente para pequeñas y medianas empresas que no pueden permitirse alternativas más costosas, como las de tela. Con tan solo 22 años, abrió su propia fábrica en Hyderabad. También te puede interesar: ¿Qué tan sostenible fue la Eurocopa 2024? Y aunque tuvo que cerrarla temporalmente, logró revivir su empresa gracias a la financiación de un inversor temporal. Actualmente, Bio Reform produce entre 400,000 y 500,000 bolsas mensuales, incluyendo bolsas para residuos biomédicos, bolsas de basura y envoltorios de libros. Reemplazando más de seis millones de bolsas de plástico en dos años. ¿Comprarías este tipo de bolsas? Fuente: Play Ground