El uso de dispositivos electrónicos y servicios digitales ha crecido exponencialmente en las últimas décadas. Este crecimiento implica una mayor producción de dispositivos electrónicos, más extracción de minerales, mayor consumo de energía y generación de residuos electrónicos. La industria tecnológica es responsable de una parte significativa de las emisiones globales de CO2. Los centros de datos, esenciales para el funcionamiento de internet y servicios en la nube, consumen enormes cantidades de energía. Cada año se generan millones de toneladas de residuos electrónicos, muchos de los cuales no se reciclan adecuadamente, causando contaminación del suelo y el agua y problemas de salud pública. También te puede interesar: El uso sostenible de tecnología en favor del crecimiento empresarial Los consumidores están cada vez más conscientes del impacto ambiental y prefieren productos de empresas comprometidas con la sostenibilidad. Las regulaciones ambientales son cada vez más estrictas, obligando a las empresas a adoptar prácticas más sostenibles. Por:Pablo Estrella, Subgerente de tecnología - Teojama Comercial S.A.