Durante su ponencia “Sostenibilidad rentable: un análisis de casos de éxito”, Adriana Benalcázar, CEO de AB Arquitectura, presentó una visión contundente: la sostenibilidad no solo es posible, sino también altamente rentable. Su intervención en la ExpoConstrucción 2025 evidenció con datos y resultados que el diseño sostenible genera impactos medibles en eficiencia, bienestar y competitividad. La construcción como motor de cambio Benalcázar inició recordando que los edificios son responsables de hasta el 40% de las emisiones globales de CO₂, consumen 36% de la energía y 40% del agua potable. “Pasamos el 90% de nuestra vida en interiores; lo que construimos afecta directamente nuestra salud y bienestar”, enfatizó. Su empresa trabaja con certificaciones internacionales como EDGE, LEED, Fitwel y TRUE, además de la certificación nacional CASA, promoviendo edificaciones verdes, saludables y de bajo impacto ambiental. Cifras que hablan de impacto real Con más de 90 proyectos certificados y 900.000 m² sostenibles en Ecuador, AB Arquitectura ha evitado la emisión de 8.600 toneladas de CO₂, equivalentes a 4.152 hectáreas de bosque. El 75% de sus proyectos corresponden a viviendas, seguidos por oficinas, retail y espacios públicos. Benalcázar recalcó que los proyectos sostenibles “se pagan solos”, gracias al ahorro operativo, la valorización inmobiliaria y la reducción del ausentismo laboral en ambientes saludables. Casos de éxito: sostenibilidad que genera valor Uno de los ejemplos presentados fue Cosca Plaza en Guayaquil, con 59% de ahorro energético, 34% en agua y 63% en energía incorporada en materiales. Esto se traduce en un ahorro anual de USD 22.000. Otro caso, el edificio Eutolivin en Quito, logró 28% de eficiencia energética y 24% en agua, lo que representa USD 11.000 anuales en ahorro. También destacó el Banco Internacional, cuya remodelación con reutilización de estructuras redujo en 97% la energía incorporada y obtuvo certificación Fitwel, priorizando el bienestar de los colaboradores. Circularidad y bienestar: pilares del futuro La arquitecta subrayó que la sostenibilidad no se limita a eficiencia, sino que integra salud, confort y economía circular. Mencionó proyectos Zero Waste, como una cafetería en Cumbayá que reutilizó el 40% de sus materiales y redujo costos en 31%, o una vivienda social sostenible que, pese a costar USD 9.000 más en su construcción, permitirá un ahorro de USD 51.000 a largo plazo. Una visión estratégica para el país “El edificio saludable tiene una renta 4% a 7% más alta y retiene mejor el talento humano”, citó Benalcázar, reforzando que la sostenibilidad es una decisión empresarial inteligente, no una tendencia pasajera. Cerró su exposición con un llamado inspirador: “Lo que construimos hoy es el Ecuador del mañana. Pensemos en el impacto de cada decisión que tomamos como arquitectos, desarrolladores y ciudadanos.”