La educación que hoy se imparte en las aulas de clase a las nuevas generaciones son los cimientos de un futuro mejor, enfocado en trabajar por la sostenibilidad; así comienza su entrevista. Para hablar de ello, Revista Ekos contó con la presencia de Pablo Ponce, Gerente General del Colegio Johannes Kepler, en su visita a Ekos Today Radio. Y explica que, “contar con un modelo educativo basado en el triple impacto (social, ambiental y económico) requiere formar una red unida entre el sector público y privado para mejorar los aprendizajes de niños, niñas y adolescentes”. También te puede interesar: “La educación continua es esencial y sólo la calidad puede garantizar un aprendizaje significativo” Johannes Kepler, un ejemplo de educación sostenible Para tener un modelo educativo sostenible es indispensable contar con una filosofía de enseñanza que se preocupe por el futuro de las generaciones siguientes. Esto fue una de las motivaciones que llevaron a Jacqueline Ponce y Pablo Ponce a formar una institución con una visión distinta, enfocada en la naturaleza, el respeto al ser humano y que conozca el valor de las alianzas. “Nosotros creemos firmemente que la pedagogía, nos educa para el diario vivir, nos da las herramientas para transformar a la comunidad”, explicó Pablo Ponce. De esta forma nace el Johannes Kepler, una institución educativa con 34 años de experiencia formando generaciones alineadas a la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. El objetivo de esta institución educativa disruptiva es inspirar tanto al sector público y privado. “Esto ha valido para que el Ministerio de Educación y todas las instituciones del país ya sean parte de ese eje transversal. La educación sostenible ya es parte de la malla curricular en las instituciones públicas, privadas, fiscomisionales y municipales”, comentó Ponce. Entre las buenas prácticas que implementa el Colegio Johannes Kepler están: Los retos de la educación para un modelo sostenible Pablo Ponce explica que, en Ecuador, la educación pública y privada son distintas. Por ello es importante comprender los desafíos a los que se enfrenta el sector, a fin de generar entornos de aprendizaje más sostenibles, entre ellos se encuentran: reconocer la importancia de contar con un equipo de trabajo que equilibre la influencia de hombres y mujeres en la toma de decisiones; y, abrir las puertas de empresas para ayudar a los estudiantes a elegir sobre su futuro y llamar a una educación más pragmática. Para finalizar, Ponce se preguntó: “¿Cuál es el mayor tesoro que uno tiene como ser humano? La respuesta es abrir las puertas. La educación es un verdadero engranaje social. Por ejemplo, nuestro colegio es parte de la Red de Colegios Unidos por los ODS (más de 3.400 instituciones). Además, estamos inmersos con más de 65 organizaciones públicas y privadas, entre las que están los municipios, gobiernos subnacionales, prefecturas y otras. También, trabajamos con nuestra red de padres y junto a la empresa privada, para que los estudiantes realicen pasantías en espacios que son más conscientes de que el mejor negocio es ser sostenible. Hacemos un llamado para que todas las instituciones abran sus puertas y sirvan a la comunidad”, concluyó el experto.