En 2015, los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, como una guía hacia un nuevo modelo de desarrollo en el que las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas toman un rol central. La Agenda 2030 cuenta con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que reemplazan los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y guiarán el trabajo de las Naciones Unidas hasta el año 2030.Acorde a la CEPAL, la Agenda 2030 es civilizatoria porque pone a las personas en el centro, tiene un enfoque de derechos y busca un desarrollo sostenible global dentro de los limites planetarios. Es universal ya que busca una alianza renovada donde todos los países participan por igual. Es indivisible ya que integra los tres pilares del desarrollo sostenible (económico, social y ambiental) presentando así una visión holística del desarrollo. La erradicación de la pobreza y la reducción de desigualdades son temas centrales en esta Agenda que busca “no dejar a nadie atrás”. La Agenda 2030, junto con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), supone una oportunidad única para repensar no sólo cómo enfrentamos los retos más acuciantes de la humanidad, sino de qué manera construimos un futuro mejor para las generaciones futuras. En ese sentido, la Agenda 2030 y los ODS son, al mismo tiempo, una fuente de inspiración y de innovación. Esto es muy relevante para el ámbito empresarial, ya que la agenda supone una invitación a desarrollar soluciones innovadoras en diversos ámbitos, como las energías renovables, las telecomunicaciones, la agricultura, la salud, las infraestructuras urbanas, el ambiente, entre otros.Acorde a Pacto Mundial Red Española, ésta es una oportunidad única para que el sector empresarial trascienda en materia de innovación y contribuya a que la revolución digital sirva para mejorar la vida de las personas en todo el mundo. En este contexto, el papel del sector privado es clave.La actividad empresarial, la inversión y la innovación privadas son los grandes motores de la productividad, el crecimiento económico inclusivo y la creación de empleo. Por ello, añaden, reconocer el papel que desempeñarán en la implementación de la nueva Agenda los diversos integrantes del sector privado, desde las microempresas y las cooperativas hasta las multinacionales. Este esfuerzo colectivo y la generación de una alianza mundial revitalizada serán las claves del éxito en la implementación de los ODS. Y para ello es fundamental contar con una opinión publica informada, que conozca los ODS y que cuente con herramientas innovadoras para participar en su implementación.Esto incluye al personal y a los directivos de cualquier empresa, a los estudiantes, a los funcionarios de cualquier institución pública, entre otros grupos. Por ello, la labor de sensibilizar y recabar el apoyo de estos grupos concierne, igualmente, a todo tipo de instituciones.Por otra parte, los ODS ofrecen también una oportunidad de generar nuevas alianzas no sólo entre organizaciones del ámbito empresarial, sino también con el sector público, las organizaciones de la sociedad civil, el mundo académico y muchos otros actores relevantes. Los ODS plantean muchos retos complejos, pero, al mismo tiempo, ofrecen un sinfín de oportunidades, que en el caso del sector privado, suponen un valor agregado.Es importante que el mundo sepa aprovecharlas adecuadamente y sumarse a este esfuerzo. El futuro que queremos va a depender de ello y queda claro que lograrlo es tarea de todos