Se requieren soluciones prontas y duraderas, que garanticen que la economía no se paralice. Conozca las perspectivas de sector: Existe una caída de 20% del consumo de lácteos en tiendas tradicionales “Ante el racionamiento energético, activamos nuestro comité de crisis e implementamos autogeneración para garantizar operaciones sin interrupciones. Esto, junto a la flexibilidad del equipo en sus jornadas, ha sido clave para mantener la producción y distribución, así como la recolección de leche, asegurando el sustento de los ganaderos. El costo energético de nuestra planta se ha quintuplicado, y aunque estamos en comunicación con la distribuidora, no hemos alcanzado un acuerdo para reducir el impacto. La caída del 20% en el consumo de lácteos en tiendas tradicionales es otro reto significativo para el sector. Hacemos un llamado urgente al Gobierno para soluciones sostenibles y un suministro eléctrico estable”. “Autogeneración: La respuesta del sector camaronero ante los cortes de luz “ “Como parte del sector camaronero, puedo decir que los cortes de luz han sido un desafío crítico para nuestras operaciones. En un entorno donde la tecnificación es clave, especialmente con el uso de alimentación automática en las piscinas, la falta de electricidad nos ha obligado a tomar decisiones difíciles, como invertir en generación propia de energía, algo que no estaba en nuestros planes de inversión. Además, el impacto en nuestros proveedores, especialmente las empresas que fabrican alimento para camarón, ha sido considerable, con una reducción del 40% en su capacidad de producción, lo que genera retrasos significativos en las entregas y pone en riesgo todo el proceso productivo”. No existe un “subsidio eléctrico” al sector minero, sino un “déficit tarifario” “El supuesto subsidio eléctrico al sector minero es, en realidad, parte del “déficit tarifario” que corresponde a todos los ecuatorianos. La tarifa eléctrica se compone de tres elementos: generación, transmisión y distribución, siendo la distribución la más costosa. Las mineras, al conectarse directamente a las líneas de transmisión, no utilizan el sistema de distribución. El costo real de generación y transmisión es de 4,09 centavos por kilovatio, pero las mineras pagan en promedio 7 centavos, lo que elimina la idea de un subsidio exclusivo para el sector minero. Esta tarifa ajustada es una decisión del Estado para que sea competitiva y accesible para todos los sectores (hogares, comercios e industrias)”.