Sin embargo, si se toma en cuenta otros factores como empleo, seguridad social, vivienda, educación y ahorro, el porcentaje baja a 41,9%. Dicha diferencia de 16,8 puntos porcentuales, demuestra que los ingresos por sí solos no reflejan al completo la situación económica de los hogares. El estudio revela que el pertenecer a la llamada “clase media” no necesariamente es sinónimo de estabilidad económica, sino que existe una diferencia importante entre quienes tienen los ingresos asociados a este segmento y quienes cuentan con las condiciones de sostener ese nivel de vida frente a una crisis. Vulnerabilidad de la clase media En el estudio se divide en tres grupos a la clase media quiteña, según su nivel de consolidación económica. 50,6% pertenece a una clase media vulnerable. 35,2% está en proceso de consolidación. Apenas 14,2% corresponde a una clase media consolidada. Es decir que, incluso dentro del grupo que logra superar el umbral economico para ser considerado de esta clase social, una parte significativa enfrenta condiciones que pueden hacerla retroceder ante una pérdida de ingresos, desempleo o una emergencia financiera. La vulnerabilidad se observa especialmente en factores relacionados con la capacidad de los hogares para sostener su nivel de vida en el tiempo. Te puede interesar: Ecuador suma 9 centros de datos mientras América Latina acelera su infraestructura digital Entre las personas ubicadas en la clase media vulnerable: 88,9% no tiene seguridad social. 71,4% no cuenta con vivienda propia. 62,3% no tiene educación superior en el hogar. 56,8% no genera ahorro o excedentes. Estos indicadores muestran que el ingreso mensual no necesariamente se traduce en patrimonio, protección social o capacidad de ahorro. Para los quiteños que rondan las edades entre 18 y 29 años el panorama es aún más complicado. 41,5% de los jóvenes se encuentra en la categoría de clase media vulnerable 0,6% alcanza una clase media consolidada. Los resultados muestran que el principal desafío para una parte importante de la población no es únicamente alcanzar el nivel de ingresos de la clase media, sino convertir esos ingresos en estabilidad de largo plazo. FUENTES: IIC | LA HORA