La operación combina flujos de oro y regalías netas de retorno de fundición, y permitirá cubrir estudios técnicos, permisos, infraestructura inicial y actividades de exploración. El acuerdo se compone de tres tramos: el primero, de USD 100 millones, ya está disponible tras el cierre de la transacción; los siguientes tramos de USD 50 millones cada uno se desembolsarán tras hitos técnicos y administrativos, como la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental y el cumplimiento de condiciones contractuales. También puedes leer: Tecnología con propósito: estructurar la transformación para escalar, rentabilizar y trascender Warintza ha sido catalogado como un activo estratégico por el Estado ecuatoriano. Hasta fines de 2024, el proyecto ha acumulado USD 250 millones en inversión y más de 180.000 metros perforados. La mina tendrá una capacidad de procesamiento estimada de 60 millones de toneladas por año, una vida útil proyectada de más de 50 años, y requerirá aproximadamente USD 3.500 millones en inversión de capital (Capex). Matthew Rowlinson, Presidente y CEO de Solaris, afirmó que “esta transacción es un claro respaldo de la escala potencial, las cualidades geológicas y su naturaleza cercana a la superficie, la economía y la etapa de desarrollo de Warintza”. Añadió que “es también un reflejo de la fuerte confianza de los inversores en Ecuador como jurisdicción minera, apoyada por el compromiso del gobierno con el sector como pilar del desarrollo económico a largo plazo”. Durante la etapa de construcción, se estima la creación de hasta 5.000 empleos, y alrededor de 1.500 plazas permanentes una vez que inicien las operaciones, previstas para 2030. La empresa ha suscrito un Acuerdo de Exploración Avanzada con las comunidades Shuar Warints y Yawi, en el marco de un modelo de minería participativa. También te puede interesar: Vengo del futuro… y la identidad digital funciona así Por su parte, Richard Warke, Non-Executive Chairman de Solaris, sotuvo: “Esta estructura de financiación proporciona a Solaris liquidez a largo plazo mientras mantiene la flexibilidad corporativa, lo que permite a la compañía mejorar plenamente el valor para los accionistas. Sus rápidos esfuerzos nos han posicionado para el crecimiento sin una dilución previsible de las acciones, una victoria clave para nuestros accionistas”.