Cuidar la piel del rostro no es un trámite ni un asunto de vanidad. El skincare es un hábito de autocuidado y salud que, desde hace tiempo, les compete también a “ellos”. La diferencia primordial cuando se trata de los hombres es el tipo de piel. Esteban Montenegro, médico especialista en Dermatología y máster en Dermatología Estética, y Estefanía Martínez, médica tricóloga y estética del centro médico Enzo, coinciden en que la piel masculina suele ser más grasa. Aparte de ese detalle, que definirá el tipo de productos que se utilizarán, la rutina básica de cuidado es la misma que tendría cualquier persona adulta. Ambos especialistas la establecen en tres pasos sencillos: limpieza, hidratación y protección solar. 1. Limpieza Martínez reconoce que, la mayoría de veces, los hombres piensan que el skincare se trata de comprar “muchos productos” y que por eso suelen esquivarlo. Sin embargo, para este primer paso apenas se requiere de un gel espumante, o un limpiador, y un poco de agua tibia. Aquí, de nuevo, es clave distinguir el tipo de piel de cada persona: si es grasa, seca o mixta. Para las del primer tipo, Montenegro recomienda limpiadores con ácido salicílico, que “eliminarán el exceso de grasa y ayudarán a mantener una piel con textura más seca”. Los limpiadores hidratantes o con ceramidas, en cambio, son ideales para pieles secas. Martínez dice que el objetivo es limpiar las impurezas: smog, restos de comida, sudor, etc. Este paso se debe hacer en la mañana durante el baño y en la noche, antes de acostarse. 2. Hidratación Lavarse la cara no es suficiente. Es necesario hidratarla: un paso fundamental para mantener la tersura. En este caso, también es clave considerar, de entrada, el tipo de piel. La tricóloga Martínez indica cómo darse cuenta de si se tiene una piel grasa o seca: “Si pasada la mañana aparece brillo en la zona T (frente, barbilla, nariz), es grasa. Si observa, en cambio, que está partida, tiesa, con líneas finas, es piel seca, acartonada”. En este paso, el dermatólogo Montenegro recomienda el uso de hidratantes que contengan ácido hialurónico. Hay, dice, una textura para cada tipo de piel. Los productos en crema, por ejemplo, son para piel seca; en gel, para pieles mixtas; y, en serum, para todo tipo de piel. 3. Protección Solar El uso diario del protector solar presenta varios beneficios. Entre ellos: retrasar la flacidez de la piel y evitar el aparecimiento de arrugas y manchas. También es esencial para prevenir el cáncer de piel. Su aplicación es el paso final de la rutina básica de skincare. Se debe tomar en cuenta no solo la cantidad de reaplicaciones sino también la cantidad de producto. El Dr. Montenegro dice que una buena medida es verter la crema o el gel en “una línea en todo el trayecto del dedo índice y dedo medio”. Es lo suficiente para esparcir por cara, cuello y orejas. También te puede interesar: 10 mitos y verdades del colágeno ¿Cómo escoger el Factor de Protección Solar correcto? Se lo conoce como SPF, por sus siglas en inglés. Los especialistas coinciden en que un SPF entre 30 y 50 es adecuado, aunque muchos asumen que 100 es lo mejor. “Hay estudios que dejan claro que un factor de protección 50 ayuda a filtrar hasta un 98% de radiación. Un factor 30, a su vez, hasta un 96% de radiación”, aclara Montenegro. La Dra. Martínez añade que, usualmente, los protectores con un SPF 100 son grasos, por lo cual no son recomendables para pieles de ese tipo. Para ella, la reaplicación es lo importante. Lo ideal sería hacerlo como el cepillado de dientes: tres veces al día, aunque en la noche no sea necesario. También es importante colocarse bloqueador aunque permanezca en interiores, aunque se piense que no hace falta. “La luz visible, la luz de las pantallas de las computadoras y los celulares también tiene radiación e influye en la aparición de manchas. Eso se evita con el uso del protector. Hay unos que, incluso, tienen filtros de luz visible”. Cuidados en el afeitado: El vello facial requiere de cuidados particulares. En la barba, así como en la piel, suelen alojarse impurezas exteriores. De ahí que la primera recomendación de la experta sea utilizar un exfoliante. Al menos cada tres días, “sobre todo si se tiene mucha barba”. El Dr. Montenegro, por su parte, sugiere el uso de agua termal (un producto de venta libre en las farmacias), sobre todo en aquellos pacientes que presentan foliculitis (piel sensible que suele inflamarse después del afeitado). “Esto calma la piel, la desinflama y la pone más fresca”. Para el afeitado como tal, el experto indica que primero se debe mojar la zona del vello. Luego, aplicar una crema o espuma de afeitar ayudará a que sea más suave el proceso. Hay incluso cremas para pieles sensibles. Otra recomendación es cambiar las cuchillas de afeitar al menos cada siete días, según el especialista. Las más indicadas, agrega Montenegro, son las cuchillas que tienen más hojas, pues así no será necesario pasarlas varias veces por la piel. Finalmente, en cuanto a los after shaves, lo mejor utilizar aquellos no contengan alcohol, ya que irritan la piel. Tratamientos adicionales A partir de los 35 años, se puede añadir al skincare una crema para el contorno de ojos, debido a que la piel de los párpados es más fina y sensible y tiende a envejecer más rápido. Para hacerse tratamientos como peelings, limpiezas profundas, inyección de ácido hialurónico en capas más profundas de la piel, entre otros, es mejor consultar primero con un dermatólogo, pues cada piel tiene sus propias necesidades y cuidados.