Pero además de reducir el tamaño de los productos, las empresas también podrían reducir la calidad y disponibilidad de sus servicios, al tiempo que permanecen los precios estables. En ese caso, Scott A. Wolla, responsable de educación económica del Banco de la Reserva Federal de St. Louis, señala que “skimpflation es cuando las empresas escatiman en la calidad de un producto o servicio”. A medida que los precios de los insumos aumentan con la inflación, las compañías tienden a ahorrar gastando menos en servicios o materiales y de esta manera seguir siendo rentables, estos recortes se transmiten al cliente, aunque el precio que pagan sea el mismo. No obstante, la skimpflation se constituye en un problema importante que enfrenta el usuario y que puede reflejarse en cambios laborales, como menos trabajadores para ayudar en las tiendas y una caída en la calidad de las ofertas o eliminar niveles de servicio. También puede suceder cuando cambian de ingredientes de alta calidad por otros de menor calidad en la fabricación. Aunque los cambios suelen ser significativos, a menudo el consumidor no lo nota, tal y como pasa con la reducción de tamaños de los productos.También te puede interesar: ¿Por qué los productos del supermercado que redujeron su tamaño no aumentarán cuando acabe la alta inflación? Difícil reconocer la calidad De acuerdo con Joseph V. Balagtas, profesor asociado de economía agrícola en la Universidad Purdue, Estados Unidos, “a veces es difícil para los consumidores reconocer la calidad”. Wolla añade, “esto es más difícil que la shrinkflation (entendida como reduflación, que combina reducción con inflación), donde un consumidor puede simplemente ver el precio por unidad, digamos dólares por gramo o litro”. Comparar precios Según los expertos, en una economía de skimpflation, los consumidores tienen que ser particularmente ingeniosos y conocedores para captar el máximo valor de los bienes y servicios. Tanto Balagtas como Wolla recomiendan comparar precios para detectar a las empresas que aplican estas prácticas. Por otro lado, la competencia también es un factor clave, especialmente en industrias donde los estándares más altos son más observables y esenciales, lo que significa que “existirá un mercado para la calidad”, dice Balagtas. En este caso, algunas empresas optarán por ofrecer mayor calidad que sus competidores para destacar. Sin embargo, es probable que los consumidores tengan que hacer una concesión: las opciones de mayor calidad pueden tener precios más altos. Fuente: BBC News Mundo