Se han dado periodos de alta volatilidad, asociados principalmente a fenómenos naturales, crisis sanitaria, inestabilidad política, descontento social y un panorama internacional de incertidumbre. Estos hechos incidieron de manera significativa en la evolución del PIB de Ecuador. Tras la crisis sanitaria de 2020, que provocó una contracción del 7,8%, el PIB del país tuvo un repunte del 4,2% en 2021 y mantuvo una tendencia creciente, aunque a un menor ritmo, alcanzando una tasa de crecimiento del 2,9% al cierre de 2022, según el Banco Central del Ecuador (BCE). Esta tasa se sitúa por debajo de las tasas de crecimiento promedio mundial (3,5%) y de América Latina y el Caribe (3,9%), de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En 2022, el PIB nominal de Ecuador ascendió a USD 115.049 millones, cifra que supera por primera vez el nivel prepandemia de 2019, cuando alcanzó los USD 108.108 millones. En ese período, el sector externo presentó un notable crecimiento, cuyo ímpetu estuvo asociado tanto al incremento en el valor de las exportaciones petroleras como no petroleras. Según el BCE, las exportaciones totales crecieron en un 22,3%, al pasar de USD 26.699 millones en 2021 a USD 32.658 millones en 2022. Por su parte, el valor de las exportaciones petroleras, que representan el 35,5% de las exportaciones totales, crecieron en un 34,6%, impulsado por un aumento del precio de barril de petróleo, que en algunos meses de ese año superó la barrera de los USD 100. También te puede interesar: Ranking de principales rubros de importaciones del Ecuador, Enero a Mayo de 2023 En tanto que, las exportaciones no petroleras, que constituyen el 64,5% de las exportaciones totales, crecieron en un 16,5%, al pasar de USD 18.092 millones en 2021 a USD 21.071 millones en 2022. Este hecho responde al desempeño del sector camaronero, cuyas ventas al exterior crecieron en un 36,9%, rompiendo la barrera de los USD 7.000 millones. A esto se suma, el dinamismo del sector minero, actividad que sumó USD 2.775 millones en exportaciones en 2022, es decir, USD 683 millones más que en 2021. En 2022, el incremento del consumo de los hogares en 4,6% promovió un crecimiento de las importaciones no petroleras en USD 3.530 millones, una cifra que supera al crecimiento de las exportaciones no petroleras (USD 2.979 millones), lo que ha resultado en un saldo negativo en la balanza comercial no petrolera (-USD 1.631 millones), que implica una presión hacia salida de dólares de la economía. Por otro lado, la Inversión Extranjera Directa (IED) aumentó en un 28,1% en 2022, esto tras una caída del 40,9% en 2021. Ese incremento responde a la entrada de capitales al sector relacionado a los “servicios prestados a las empresas” (USD 801,8 millones), al comercio (USD 67,4 millones) y a la industria manufacturera (USD 67,2 millones). Pero que en su mayoría corresponde a una sola operación de aumento de capital. Por: Juan Carlos Zabala A. y Jonathan Guamán Ch., Ekos Research