Durante 2025, dos eventos de fuerza mayor afectaron la producción nacional de asfalto en la Refinería de Esmeraldas: un sismo ocurrido el 25 de abril y un incendio el 26 de mayo, que obligaron a detener sus operaciones. A esto se suma una nueva suspensión programada iniciada el 10 de agosto, que paralizó las unidades Crudo 2 y Vacío 2 —responsables de cerca del 50% de la capacidad de refinación—. Desde entonces, no se procesa crudo en estas líneas, lo que limita severamente la disponibilidad de asfalto justo cuando el país ingresa a la temporada alta de construcción. También puedes leer: Microplásticos en el agua y el aire: la nueva amenaza invisible Según el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, en 2025 el 50% de la red vial estatal presenta deterioro y requiere atención urgente. A ello se añade un problema estructural: en Ecuador no se fabrica asfalto adaptado a sus distintos pisos climáticos, lo que reduce drásticamente la vida útil del pavimento. Muchas carreteras deben rehacerse cada 3 o 4 años en lugar de los 10 previstos en su diseño. El impacto económico es considerable. Para atender únicamente el 10% de la Red Vial Estatal pavimentada este año se necesitarán alrededor de 210 millones de kilos de asfalto, con un costo estimado de USD 99.000 por kilómetro solo en este insumo, sin contar materiales pétreos, maquinaria ni mano de obra. Importar asfalto no es una alternativa sostenible: en Quito, su precio se incrementa hasta un 306% más respecto al producido localmente. “Cada dólar invertido en mantenimiento preventivo puede ahorrar hasta cuatro dólares en reparaciones posteriores. Actuar en agosto es clave para que las primeras lluvias no colapsen la red vial y no se disparen los costos para el Estado”, señaló Marcelo Herdoíza, CEO de Sudinco. También te puede interesar: Scala Shopping gana máximo galardón latinoamericano por su renovación arquitectónica Sudinco recomienda a las autoridades priorizar obras preventivas en los tramos más críticos durante este mes, adoptar mezclas asfálticas de mayor resistencia a la humedad y establecer planes de monitoreo permanente que permitan anticipar riesgos y garantizar la durabilidad de la infraestructura. “La red vial es el sistema circulatorio de la economía: conecta zonas agrícolas, mineras e industriales con puertos y aeropuertos. Protegerla es proteger el empleo, el comercio y la seguridad de todos los ecuatorianos”, añadió Herdoíza.