La jornada, realizada en Flacso Ecuador, reunió a autoridades gubernamentales, asambleístas, cuerpo diplomático, academia, sector privado y organizaciones feministas, reforzando la necesidad de un trabajo articulado para enfrentar las múltiples formas de desigualdad que viven las mujeres y niñas en Ecuador. También puedes leer: Reconocer la violencia es el primer paso para erradicarla: Avon Ecuador impulsa la iniciativa “Llámala por su nombre” La apertura estuvo a cargo de Laura Melo, Coordinadora Residente y Presidenta del Sistema de la ONU en el país, quien subrayó la gravedad del contexto: “La violencia contra las mujeres sigue siendo una realidad que atraviesa nuestra vida cotidiana. Muchas mujeres aún tienen miedo de salir a la calle o de participar en política ante amenazas. Este perfil es una herramienta para actuar de forma conjunta y basada en evidencia”. Melo destacó avances normativos -como leyes de igualdad, cuidados y salud mental-, pero advirtió que persisten brechas estructurales en pobreza, acceso a servicios, cuidados y seguridad, especialmente en zonas rurales, indígenas, afrodescendientes y entre personas adultas mayores. Al mismo tiempo, el crecimiento de la violencia digital agrava la vulnerabilidad de las mujeres y limita su participación pública. Mujeres rurales: pobreza, analfabetismo y falta de servicios Las brechas en el ámbito rural fueron expuestas por Gerda Barreto, representante de FAO. El perfil revela un panorama crítico: la pobreza rural duplica a la urbana, y el 12% de las mujeres rurales son analfabetas, cifra que asciende al 20% en mujeres indígenas. “Hablamos de mujeres que alimentan al país, pero que siguen excluidas de los servicios básicos, del empleo formal y de oportunidades productivas”, señaló Barreto. Solo 11,5% de las mujeres rurales accede a empleo adecuado. Además solo el 30% es propietaria de tierras. Los servicios de salud siguen siendo insuficientes, con altos niveles de partos fuera de centros asistenciales. A pesar de ello, se observan avances en liderazgo local, especialmente en juntas parroquiales, donde la presencia femenina ha aumentado. Participación política: avances normativos, pero brechas persistentes El análisis del PNUD, presentado por Joseph Mejía, confirmó progresos en representación femenina, impulsados por reformas al Código de la Democracia (2020 y 2025) que fortalecieron la paridad y la alternancia. Entre los principales datos está que las candidaturas presidenciales masculinas aún superan el 87%. En la Asamblea Nacional, la representación femenina alcanzó el 43% (66 curules). En prefecturas, aunque el 34% de las electas en 2023 son mujeres, las postulaciones todavía son minoritarias. En alcaldías, solo el 18,6% de los cargos es ocupado por mujeres. La tendencia muestra mejoras sostenidas, pero la violencia política de género, especialmente en entornos digitales -como desinformación, difamación y deep fakes-, continúa siendo un freno. Salud, fecundidad y vulneraciones graves contra niñas y adolescentes Los datos de UNFPA revelan cambios demográficos importantes: la tasa global de fecundidad disminuye, pero esta reducción no es homogénea. Provincias como Morona Santiago, Esmeraldas o zonas altas de la Sierra mantienen tasas elevadas de embarazo en niñas y adolescentes. El dato más alarmante fue que cada día, 5 niñas menores de 14 años y 95 adolescentes entre 15 y 19 años dan a luz en Ecuador. Esto suma más de 36.000 casos anuales, muchos de ellos producto de violencia sexual. Las consecuencias son profundas: madres adolescentes tienen ocho veces menos probabilidades de concluir la secundaria, y la desnutrición crónica infantil es 21% más frecuente en sus hijos e hijas. El costo económico estimado supera los 700 millones de dólares anuales, considerando pérdida de productividad y presiones sobre el sistema de salud y protección. La mortalidad materna ha disminuido, pero persisten serias brechas de acceso en poblaciones rurales, indígenas, afrodescendientes y migrantes. Educación y capacidades: logros importantes, pero desafíos pendientes En el campo educativo, Unesco reportó un analfabetismo nacional de 6,5%, con una mayor proporción entre mujeres (7,4%) frente a hombres (5,5%). La desigualdad se agrava en zonas rurales e indígenas, donde las oportunidades educativas siguen siendo limitadas. La organización recordó que la educación es una herramienta clave para romper ciclos de violencia y desigualdad: “Garantizar una educación inclusiva y de calidad es esencial para avanzar hacia la igualdad de género”, señaló Tatiana Villegas, Representante de Unesco. Un llamado colectivo en el marco de los 16 Días de Activismo Alison Vásconez, Representante de ONU Mujeres en Ecuador (a.i) intervino también para mostrar datos relevantes y afirmó que el Perfil País 2025 llega en un momento simbólico: la campaña global 16 Días de Activismo contra la Violencia hacia las Mujeres, que busca visibilizar y erradicar todas las formas de violencia física, económica, sexual, política y digital. El documento propone acciones prioritarias para fortalecer la institucionalidad pública con enfoque de género. Incrementar la inversión pública y privada para cerrar brechas. Impulsar la autonomía económica de las mujeres. Prevenir y atender la violencia en todas sus formas. Y mejorar el acceso a cuidados, salud y educación. También te puede interesar: ¿Qué representa el color naranja en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer? “La igualdad sustantiva sólo será posible si trabajamos juntas y juntos: Estado, academia, sociedad civil, empresas y cooperación internacional”, mencionó. El Perfil País 2025 se convierte así en una hoja de ruta para el diseño de políticas públicas basadas en evidencia, y en una herramienta esencial para acelerar el cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales en materia de igualdad de género y derechos humanos.