Una muestra de ello es que abrió 16 jardines terapéuticos diseñados para aliviar a personas con autismo, demencia, ansiedad y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). La Junta de Parques Nacionales de Singapur (NPB, por sus siglas en inglés) planea ampliar esta red a 30 jardines para el año 2030, todos gratuitos y diseñados en colaboración con científicos para estimular suavemente los sentidos de los visitantes. Estos espacios cuentan con elementos innovadores como laberintos de luz ultravioleta, miradores que refuerzan la confianza, señalización que estimula la memoria, zonas de horticultura que fortalecen el sistema inmunitario y pistas de obstáculos accesibles para personas en sillas de ruedas. La concepción de estos jardines se basó en estudios realizados en el primer espacio terapéutico de Singapur, HortPark, donde se comprobó que estos entornos ofrecen mayores beneficios para la salud mental que los jardines convencionales, mejorando el estado de ánimo, regulando las emociones y reduciendo el estrés. Una visión científica del bienestar El enfoque de Singapur para posicionarse como un destino líder en bienestar va más allá de los tratamientos de spa tradicionales. Según Carrie Kwik, Directora Ejecutiva de la Oficina de Turismo de Singapur, se han desarrollado iniciativas como galerías de arteterapia, centros de tratamiento de flotación, estudios de luz curativa y parques dedicados a la sanación. Todo ello contribuye a convertir a Singapur en un referente mundial en turismo de salud mental. También te puede interesar: Singapur arrebata a Qatar la corona de mejor aeropuerto del mundo En paralelo, el país sigue siendo un destino ecoturístico de renombre. Desde el aeropuerto Changi, con su cascada interior rodeada de plantas, hasta los icónicos Jardines de la Bahía, alimentados por energías renovables, cada rincón de esta ciudad-estado refleja su compromiso con la naturaleza y la sostenibilidad. Aunque los jardines terapéuticos no tengan la misma afluencia de visitantes, representan una pieza clave en la estrategia turística del país. Jardines adaptados para cada necesidad Desde su inauguración en 2016, los jardines terapéuticos se han diseñado para ser accesibles e inclusivos. Están compuestos por senderos rodeados de plantas seleccionadas por sus propiedades aromáticas, medicinales y visuales, además de elementos que atraen mariposas y aves para enriquecer la experiencia sensorial. Además, muchos de estos espacios están equipados con instalaciones específicas para personas con demencia o niños neurodiversos. Por ejemplo, el parque Sembawang ofrece aulas forestales para escuchar el canto de los pájaros y jardines comestibles que estimulan los sentidos mientras mejoran la coordinación motora. Por su parte, Sun Plaza Park incluye zonas de juego para niños con TDAH, combinadas con áreas de relajación sombreadas y aromáticas. Impacto científico comprobado Un estudio realizado en 2022 por investigadores de Singapur, Japón y Polonia demostró los beneficios de los jardines terapéuticos. La investigación midió la actividad cerebral de adultos en diferentes entornos, concluyendo que los espacios terapéuticos generaban una actividad neurológica más saludable. Además, actividades como la jardinería han mostrado mejoras en la composición celular de los participantes, aliviando síntomas de trastornos neurológicos. También te puede interesar: Esta planta de Singapur recicla baterías de litio con ayuda de frutas El jardín terapéutico de Punggol Park se destaca por su pista de obstáculos inclusiva, la primera al aire libre para personas en sillas de ruedas, utilizada tanto para fisioterapia como para recreación. Según Sophianne Araib, directora de grupo de la NPB, “la conexión natural con la naturaleza reduce el estrés y mejora la atención y la capacidad cognitiva”. Una estrategia a largo plazo La iniciativa de jardines terapéuticos forma parte de un esfuerzo más amplio que comenzó en 1963 con el proyecto “60 Years of Greening”, el cual transformó a Singapur en una de las ciudades más verdes del mundo, con un 46% de su territorio cubierto de espacios verdes. Este compromiso con la sostenibilidad también se refleja en nuevas propuestas turísticas, como el recorrido nocturno por la isla de Sentosa, que busca ofrecer una experiencia sensorial inmersiva en un entorno selvático. Con iniciativas como estas, Singapur está redefiniendo el turismo, combinando bienestar, ciencia y sostenibilidad para crear un destino que no solo embellece, sino que también sana. Fuente: Esta información proviene del artículo original de Ronan O’Connell para National Geographic.