En el 2024, el tema principal es “Mi salud, mi derecho”, haciendo énfasis en que su acceso está cada vez más amenazado. A pesar de que el mundo acaba de atravesar por una de las emergencias sanitarias más determinantes, la pandemia del Covid-19, lo que generó un debate a nivel mundial sobre la importancia de la inversión en la salud, todavía se encuentra latente la necesidad de trabajar en dicho acceso. Por ejemplo, de acuerdo al Consejo de la OMS sobre los Aspectos Económicos de la Salud para Todos, “al menos 140 países reconocen la salud como un derecho humano en su constitución. Sin embargo, ninguno de ellos promulga ni aplica leyes que garanticen a sus poblaciones el derecho a acceder a los servicios de salud. Ello explica que al menos 4,500 millones de personas, más de la mitad de la población mundial, no estuvieran plenamente cubiertas por servicios de salud esenciales en 2021”. Sin embargo, es indudable que la perspectiva de los humanos alrededor de este tema cambió durante y después de la pandemia que entre sus valiosas lecciones nos hizo entender que invertir en salud, es invertir en bienestar: sin salud, no se puede avanzar en los objetivos de tener una vida plena. Es por eso, estimado lector, que -de manos de los especialistas- recomendamos invertir en nuestro patrimonio más valioso: la salud, la que además es la base fundamental para un buen estilo de vida y para cumplir objetivos a todo nivel (académico, laboral, familiar, económico, etc). La premisa es sencilla pero real: sin salud, no hay nada. Prevenir es clave Tomando en cuenta que la salud no es solo ausencia de la enfermedad, sino un tema que conlleva muchos aspectos, es necesario dar énfasis en que empieza desde la prevención. Pero, ¿qué es la prevención?. La OMS le dio una definición a esta palabra en 1988: “son aquellas medidas destinadas no solamente a prevenir la aparición de la enfermedad, tales como la reducción de factores de riesgo, sino también a detener su avance y atenuar sus consecuencias una vez establecida”. Hay diferentes tipos de prevención: la primaria (que incluye la promoción de la salud), secundaria, terciaria y cuaternaria; en los cuales intervienen diferentes actores como el Estado o el personal médico. Pero el ciudadano, como individuo, puede trabajar en temas de prevención, llevando un estilo de vida más saludable y acudiendo a controles periódicos. Para conocer el impacto de las enfermedades en la población, te presentamos algunas de las enfermedades con más incidencia en Ecuador y el mundo y datos importantes que debes saber. Las enfermedades más comunes en Ecuador En el país el mayor índice de enfermedades son las Enfermedades No Transmisibles (ENT), que en caso de no provocar muerte, sí causan discapacidad. La OPS ha informado que las ENT “matan a 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que se producen en el mundo”. En Ecuador, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), hasta el 2022, estas eran las enfermedades más comúnes: Primer lugar: Lo ocupan las enfermedades del corazón. 13.508 personas fallecieron en 2022, según datos del INEC. Segundo lugar: Diabetes mellitus, segunda causa de fallecimiento de mujeres, afectando más a los mayores de 65 años con alrededor de 3.600 muertes. Tercer lugar: Enfermedades cerebrovasculares que se llevaron la vida de alrededor de 4.900 personas, con cifras muy parecidas entre hombres y mujeres; 2.544 y 2.426, respectivamente. La lista de las primeras 10 causas de muerte completan: la hipertensión o presión arterial alta, la neumonía ocasionada por la influenza, los siniestros de tránsito, afectaciones al sistema urinario, Covid-19 y enfermedades del hígado.