La crisis actual evoca las turbulencias sufridas por la empresa tras el primer retiro de Michael Jordan en 1993. En esta oportunidad, el retroceso responde a la pérdida de dinamismo en productos clave, desaciertos comerciales en China e incursiones agresivas de marcas como Hoka, de Deckers Outdoor Corp., y On Holding AG, que han capturado espacio en las vitrinas minoristas. Te puede interesar: Doménika Arellano vuelve al podio y fortalece su camino en el automovilismo ecuatoriano Para contener el deterioro, la multinacional impulsa la estrategia de reestructuración Win Now, liderada por el CEO Elliott Hill desde su llegada en octubre de 2024. El plan busca corregir los sesgos del mandato previo, que priorizó el calzado de estilo urbano sobre las categorías de rendimiento deportivo e interrumpió la distribución hacia canales mayoristas. Sin embargo, los títulos de la compañía han perdido cerca de la mitad de su valor bajo la actual gestión, eliminando más de USD 60.000 millones en capitalización bursátil. El escenario para el gigante deportivo se complica por el freno en el consumo norteamericano y la exigencia de mayores promociones. Aunque Nike representa el 31% de las compras de cadenas clave como Dick's Sporting Goods, firmas como Truist Financial Corp. han ajustado a la baja sus recomendaciones sobre la acción. Los inversionistas aguardan la jornada corporativa de noviembre para evaluar si la empresa logra estabilizar sus ingresos antes de completar un inédito ciclo de cinco años consecutivos con saldo negativo. Fuente: Bloomberg Línea