El proyecto nació como su trabajo de tesis. A partir de vivencias propias en el modelaje y la exposición temprana al entorno digital, Liza identificó un problema común pero poco abordado: la comparación constante con imágenes irreales que circulan en redes sociales. “Las redes pueden llegarte a comer la cabeza. A mí me pasó. Quise que otros chicos no vivan lo mismo”, acotó. ¿Por qué hablar de comparación digital ahora? Liza explica que hoy los jóvenes están expuestos a pantallas desde que despiertan. Instagram, TikTok, publicidad, videos: todo muestra cuerpos, estilos de vida y hábitos aspiracionales que forman una idea distorsionada de la realidad. El problema aparece cuando ese ideal se vuelve un estándar. “Te venden un estilo de vida como si fuera obligatorio para ser exitoso. Y si no lo logras, sientes que no eres suficiente.”, explicó. La campaña se enfoca en jóvenes de 13 a 25 años, una etapa especialmente vulnerable donde la comparación puede desencadenar ansiedad, depresión o incluso trastornos de la conducta alimentaria. Con su mensaje central "Inspírate, no te compares", la campaña Sin Compararse propone cambiar ese enfoque: dejar de aspirar a “ser como alguien más” y comenzar a preguntarse qué puedo hacer yo para mejorar mi propia vida. El objetivo de su campaña es fortalecer la autoestima, promover pensamiento crítico y recuperar la autenticidad en los jóvenes. También te puede interesar: Formando talento para liderar la innovación: competencias clave para el futuro empresarial. Talleres que mezclan arte, expresión y bienestar La campaña realizó cuatro talleres, tres de ellos basados en arteterapia y uno enfocado en nutrición.Junto a personas especializadas, Liza y la fundación minadores de sueños guiaron a chicos de varios colegios en actividades como: Crear piezas tridimensionales que simbolicen su identidad. Colorear mandalas mientras reflexionan sobre emociones y autocuidado. Los resultados: desde canchas de fútbol hasta flores y formas abstractas, cada obra reflejó una interpretación única de cómo se ven y valoran a sí mismos. El taller de nutrición, dirigido a estudiantes de tercero de bachillerato, profundizó en cómo la comparación puede escalar a conductas alimentarias de riesgo y qué señales deben tomarse en serio. ¿Qué viene ahora para Sin Compararse? Aunque nació como tesis, Liza reconoce que la respuesta ha sido tan positiva que ahora ve el potencial de llevar la campaña más lejos: “Al inicio no lo pensaba, pero me encantaría expandirla. Siento que puede ayudar a muchos chicos.”, concluyó.