En primer lugar, cabe destacar que el nombre de Silicon Valley es, simplemente, un apodo. Durante la década de 1970, multitud de empresas dedicadas a la fabricación de chips se ubicaron en la zona, aprovechando que el valle californiano es una de las regiones más ricas en silicio de la costa oeste americana. Así, el periodista Don Hiefler comenzó a popularizar el término en 1971. Y así se quedó. Sin embargo, el origen de Silicon Valley se remonta a varias décadas antes. El ecosistema emprendedor del valle comenzó a fraguarse durante la Segunda Guerra Mundial, como una zona de investigación tecnológica. El gobierno de Estados Unidos comenzó a financiar a empresas como Fairchild Semiconductor o Hewlett-Packard, que todavía hoy es una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo. Así, la inversión gubernamental jugó un papel crucial en el crecimiento de Silicon Valley, que se concebía como el centro tecnológico de la costa oeste americana, con una estrecha relación con los centros de emprendimiento del este. Sin embargo, este papel cambia a partir de los años 80, cuando las compañías decidieron “independizarse” del Gobierno y comenzar a actuar como los grandes gigantes tecnológicos que son hoy. Silicon Valley consiguió hacer soñar a miles de jóvenes, que entonces tenían como meta cambiar el mundo a través de la tecnología. Y, en este marco, nacen las primeras startups, empresas creadas con los recursos mínimos, con un alto potencial de crecimiento y caracterizadas por su gran componente tecnológico. Es el caso de Apple, fundada por Steve Jobs y Steve Wozniak en 1976. El final de la década de 1990 y los años 2000 son otro de los grandes saltos de Silicon Valley como capital del emprendimiento tecnológico. En esta etapa, se fundan las grandes compañías que han poblado el valle en las últimas décadas: Google y Paypal (1998), Tesla (2003), Facebook (2004)… Los ejemplos son casi infinitos. El futuro de Silicon Valley podría no ser tan grande como su pasado Sin embargo, hoy, el dominio del valle parece estar en la cuerda floja. El 10 de marzo de 2023, Silicon Valley Bank cayó por falta de liquidez e insolvencia, lo que se trata de la mayor quiebra bancaria en Estados Unidos desde la crisis financiera de 2008. También te puede interesar: Así repercute a lo largo del mundo el colapso del Silicon Valley Bank Fuente: Emprendedores