Barometer, elaborado por FTI Consulting, que incluye datos de 3.314 compañías de países del G-20. En concreto, siete de cada diez grandes firmas de este país admiten no estar lo suficientemente preparadas para afrontar el escrutinio de supervisores y grupos de interés, un dato ligeramente superior a la media de los estados miembros del G-20 (66%). De cara a 2022, cuatro de cada diez empresas españolas reconocen sentir "presión extrema" para mejorar su perfil de sostenibilidad, frente al 36% entre sus homólogas del G-20. Y un 24% prevé que las prácticas ESG (ambientales, sociales y de buen gobierno, por sus siglas en inglés) de su compañía sean investigadas este año por parte del regulador o las autoridades (en el G-20, el dato sube al 31%). También te puede interesar: Sostenibilidad: la importancia de enseñarla desde edad temprana Todas estas preocupaciones están presentes, por más que 87 de cada cien compañías de este país (un dato similar a la media de países del Grupo de los Veinte) hayan incrementado su inversión en cuestiones ESG en los últimos 12 meses. Tal y como advierte Sergio Vélez, responsable de Corporate Finance y director de FTI Consulting en España, "no está claro cuáles de dichas inversiones han sido efectivas, dado que muchos líderes corporativos han mostrado inseguridad respecto a su expertise y siguen sintiéndose poco preparados para afrontar el escrutinio público y los riesgos asociados en esta área", apunta. ¿Qué áreas preocupan más? En materia de sostenibilidad, las áreas que más preocupan a los directivos, por considerar que sus compañías aún están rezagadas, son las relativas a la implementación de una estrategia corporativa para fomentar la diversidad (30% de respuestas, cuatro puntos más que la media del G-20); la contratación y retención del talento (28%, similar al G-20) y el desarrollo de un plan de acción climática. Un 24% de directivos especificó que las cadenas de suministro en las que estaban implicadas sus compañías no eran suficientemente sostenibles. "Junto con el incremento del escrutinio por parte de reguladores y grupos de interés, la manera en que las compañías son capaces de afrontar los problemas en sus cadenas de suministro -y, en general, cumplir con las exigencias ESG- será uno de los focos clave de preocupación en los próximos años", destacó, por su parte, José Piñeiro, responsable de Forensic-Litigation de FTI Consulting en España.