El resultado: la presencia de mujeres en la muestra subió a 19,65%, “un aliciente” para el sector. Pero Rodríguez insiste en que “hablar solamente de un número” no es hablar de inclusión. Por eso el estudio fue a los mecanismos: prevención de acoso y violencia, capacitación y condiciones para sostener carreras en un entorno distinto a la oficina. Entre los hallazgos, destaca que 71% de las compañías reportó salas de lactancia equipadas, además de programas de conciliación y trabajo comunitario. En el mapa interno, WIM Ecuador midió por niveles organizacionales. En obreras hubo un leve ajuste (de 19 a 17 mujeres por cada 100 hombres), mientras que en operadores se registró un salto de 13 a 19 por cada 100. Para Rodríguez, el dato sugiere movilidad, cambios en fases de obra o nuevas oportunidades; y en casi todos los niveles, salvo obreros, se observó más presencia femenina, incluso en jefaturas. El otro frente fue la permanencia y el crecimiento profesional. La encuesta revisó equidad salarial en sueldo base y encontró mejoras en casi todos los niveles, con una excepción: gerencia. “Tómese con pinzas”, advierte Rodríguez, porque puede responder a promociones recientes y curvas de aprendizaje. El mensaje de fondo es que el sector empieza a incorporar políticas que no solo contratan, sino que retienen y desarrollan talento. También te puede interesar: “La innovación minera no es solo tecnológica; también es social y de políticas públicas” En cifras 19,65%: participación de mujeres en la muestra de la encuesta más reciente. 680%: crecimiento en captación de fondos para iniciativas de WIM en los últimos tres años. 71%: empresas que reportaron salas de lactancia equipadas. Operadoras: de 13 a 19 mujeres por cada 100 hombres (comparación 2021 vs. 2025). Becas “Soy Minera”: 21 mujeres beneficiadas en el año más reciente.