En Shuarnum hemos desarrollado un modelo de negocio diseñado para construir una estructura comercial sobre la cual podamos ofrecer nuestros productos, así como los de comunidades hermanas, y posicionarlos rápidamente en el mercado local, nacional e internacional para el año 2025. Pero, ¿en qué consiste Shuarnum? Hemos desarrollado una empresa que cuenta con todos los permisos y aliados estratégicos para producir y comercializar de manera acelerada cualquier tipo de alimento procesado, como café, chocolate, bebidas y otros, con los más altos estándares de calidad y la capacidad de producción necesaria para atender cualquier canal de distribución. También contamos con canales comerciales orientados a nuestro segmento de mercado y una sólida estructura de comunicación y relaciones públicas para respaldar un posicionamiento sostenido de la marca. Así es como Shuarnum se convierte en el brazo productivo y comercial de todos los agricultores y artesanos shuar. Nuestro sueño es extender este beneficio a otras comunidades hermanas de todo el territorio ecuatoriano. Hemos creado una marca paraguas bajo la cual podemos transmitir al público de Ecuador y del mundo toda la mitología y herencia ancestral de nuestra tierra. Hemos aprendido que mientras un producto de calidad permite la recompra por parte de los clientes, una marca de calidad permite la compra inicial. Y sin una marca de calidad, ¿qué tan importante es un producto de calidad? Los números en ventas te darán la respuesta. En Ecuador, tenemos cafés artesanales que podrían competir en los mejores certámenes mundiales, pero que jamás verán la luz debido a la falta de apoyo comercial adecuado. Así como el café, hay cientos de productos en decenas de categorías que no tienen la oportunidad de crecer. El trabajo en conjunto ya ha dado un nuevo paso. Ahora es común ver en el mercado marcas que responden a sistemas de economía colaborativa, como Airbnb, Uber, Rappi y otras grandes empresas que se han convertido en plataformas comerciales. Sin embargo, el problema de estas plataformas de economía colaborativa es que acumulan grandes fortunas y reducen su distribución entre los pequeños proveedores de servicios. ¿Qué pasaría si los pequeños proveedores de servicios formaran parte de esta iniciativa y no sólo crecieran horizontalmente desde un punto comercial, sino también económicamente? Es decir, que los beneficios no se queden en gran medida en la plataforma, sino que se redistribuyan de manera justa entre los diferentes actores. Shuarnum pretende convertirse en el “Uber de los emprendedores”, activando la producción de los pequeños productores comunitarios a través de los pedidos centralizados en nuestra marca, a través del comercio justo y acercándolos rápidamente a los grandes mercados. La palabra “sostenibilidad” ha ido cambiando según el cambio socioeconómico en el mundo. La forma de hacer negocios cada vez es más personal, más humana y más redistributiva. Esto ha hecho que pasemos de tener empresas sostenibles, donde lo más importante era la responsabilidad ecológica de la empresa, a tener empresas sustentables, donde se busca el equilibrio entre lo económico, lo social y lo ambiental, dándole más valor a lo económico en esta ocasión. Ahora, las empresas buscan desarrollarse en lo social, el último componente de la sostenibilidad por gestionar. Consideramos que partir de lo social podría generar problemas similares a los generados en la primera generación de la sostenibilidad, donde al enfocarnos únicamente en lo ecológico (social), descuidamos lo económico y generamos empresas responsablemente pobres. Desde nuestra cosmovisión, consideramos que lo social y lo ambiental son uno solo; el hombre y la tierra son uno y no pueden existir el uno sin el otro. Para los shuar, nuestro elemento faltante es lo económico, un concepto occidental que ahora entendemos mejor, y tal vez por eso es que esta metodología de economía colaborativa y de vender para producir ha calado tan fácilmente. Ahora que finalmente escuchamos algo diferente que nos dibuja un horizonte más allá de nuestra hermosa selva, estamos listos para construir un nuevo modelo económico de desarrollo.