Las series, películas y documentales se han convertido en agentes de transformación turística, capaces de redefinir los patrones de viaje y de dar nueva vida a destinos desconocidos. Una nueva forma de viajar ha ganado protagonismo en todo el mundo: se llama set-jetting, una tendencia en la que los turistas eligen su destino inspirados en lugares que aparecen en series, películas o documentales populares. Esta práctica, que conecta el entretenimiento con la movilidad global, está redefiniendo los patrones de viaje, especialmente entre las generaciones más jóvenes. El término proviene de la combinación de “set” (escenario de rodaje) y “jetting” (viajar en avión), y define un fenómeno en crecimiento: fanáticos del cine y la televisión que planean sus vacaciones en torno a la visita de lugares icónicos que han visto en pantalla. ¿Qué impacto tiene el set-jetting en los destinos? Los casos más emblemáticos de set-jetting demuestran su enorme capacidad para convertir locaciones de rodaje en grandes atractivos turísticos con un importante impacto económico y simbólico. Ejemplos como los siguientes han cambiado la percepción de lugares antes poco conocidos: Dubrovnik, Croacia, se convirtió en un imán turístico gracias a su papel como “Desembarco del Rey” en Game of Thrones. Solo en 2024, los tours inspirados en la serie generaron más de 18 millones de libras esterlinas en ingresos para el destino. También puedes leer: El camino de Ecuador en la historia de los Mundiales En Nueva Zelanda, los paisajes de El Señor de los Anillos y El Hobbit siguen atrayendo visitantes más de dos décadas después de su estreno. Según el estudio, el 12% de los turistas internacionales afirmó haber elegido el país por la saga, cifra que asciende al 18% entre los viajeros asiáticos. Reino Unido también ha aprovechado esta tendencia con los lugares de rodaje de Harry Potter, que han dado lugar a museos, tours temáticos y parques de entretenimiento visitados por millones cada año. España, con La Casa de Papel (Money Heist) y The Crown, y Corea del Sur, con éxitos como Parásitos (Parasite) y Crash Landing on You, también se están posicionando como nuevos polos turísticos impulsados por la ficción audiovisual. ¿Qué papel juegan las plataformas de streaming en este auge? El crecimiento de plataformas como Netflix, HBO Max, Prime Video y Disney+ ha democratizado el acceso a producciones internacionales, amplificando el deseo de los usuarios de visitar los lugares que ven en pantalla. Gracias a los algoritmos de recomendación, un espectador en México puede obsesionarse con una serie coreana o española y querer conocer el lugar donde se filmó. Además, muchas producciones originales se graban en lugares icónicos de forma intencionada, como estrategia para activar el turismo cultural. Algunos gobiernos y comisiones fílmicas incluso ofrecen incentivos fiscales o apoyo logístico para atraer rodajes, conscientes del efecto multiplicador del turismo cinematográfico. Este fenómeno no solo revaloriza los destinos, sino que también ayuda a desestacionalizar el turismo y a diversificar rutas más allá de los puntos tradicionales. ¿Qué tipo de viajero practica el set-jetting? El set-jetter suele ser un viajero joven, muy conectado y emocionalmente comprometido con el contenido que consume. Según el informe de Statista, este perfil incluye principalmente: Centennials (Generación Z): atraídos por series virales, contenido en TikTok y formatos híbridos que mezclan lo visual y lo experiencial. Millennials: con creciente poder adquisitivo y dispuestos a viajar por experiencias únicas vinculadas a su historial de visualización personal. Estos viajeros no solo quieren “ver” el lugar: quieren recrear escenas, revivir emociones y compartir el momento en redes sociales. Esto convierte al set-jetting en una experiencia altamente compartible y aspiracional. ¿Cuál es el impacto económico del turismo cinematográfico? El efecto del set-jetting es tangible no solo en la imagen de los destinos, sino también en el gasto turístico directo. Las cifras estimadas en lugares que acogieron grandes producciones incluyen: Un aumento de hasta el 30% en visitantes internacionales. Estancias más largas, ya que los visitantes combinan tours de rodaje con visitas tradicionales. Mayor gasto promedio, incluyendo entradas a museos, tours temáticos y productos oficiales. Diversificación de la economía local, beneficiando a guías, productores, transportistas y pequeños negocios. Este tipo de turismo suele ser más rentable por visitante, ya que está impulsado por una conexión emocional profunda con la historia y el escenario.Fuente. Merca2.0