Gracias a un programa de computación en la nube, los investigadores han podido analizar millones de experimentos y muestras biológicas de todo el planeta, dando como resultado el descubrimiento de decenas de miles de virus desconocidos hasta el momento. Esta herramienta puede ser de gran utilidad para caracterizar la diversidad planetaria de todos los virus existentes y prepararse ante posibles nuevas pandemias. Un grupo de investigación ha conseguido detectar más de 130.000 nuevos virus de ARN mediante esta nueva herramienta informática. Gracias a ella los científicos analizaron 5,7 millones de muestras biológicas recogidas de todo el mundo, recogidas durante los últimos 15 años. Por este hallazgo, conocemos hasta 10 veces el número de especies virales de ARN que las que se habían detectado hasta la fecha. Para este análisis, el equipo multidisciplinar desarrolló una infraestructura de computación en la nube que, usando un clúster de 22.500 procesadores informáticos, que permitió búsquedas masivas de secuencias virales en los millones de Gigabytes (Petabytes) de datos de secuenciación disponibles en bases de datos públicas. Gracias a Serratus, como han llamado los científicos a este sistema de computación, los resultados no tardaron en llegar. El análisis detallado de ciertas familias virales permitió el descubrimiento de más de 30 nuevas especies de coronavirus, incluyendo algunos que afectan a vertebrados acuáticos como peces y anfibios cuyos coronavirus presentaron un genoma segmentado en dos fragmentos, una característica descrita en otras familias de virus pero no detectada antes en ningún miembro de los coronavirus. Según Marcos de la Peña Rivero, científico del IBMCP, este sistema ha permitido detectar virus similares en multitud de otros animales, incluyendo no sólo mamíferos y otros vertebrados, sino también invertebrados. “Sorprendentemente, estos virus se encontraron también en muestras medioambientales recogidas en lagos y suelos de todo el mundo, y cuyos huéspedes serían por el momento desconocidos”, afirmó de la Peña. Esta herramienta puede ser de gran utilidad para caracterizar la diversidad planetaria de todos los virus existentes y prepararse ante posibles nuevas pandemias, cuyas devastadoras consecuencias sufrimos con enfermedades virales emergentes como la covid-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2. Fuente: National Geographic