El análisis de Bank of America muestra que, en esos cinco episodios, el S&P 500 registró en septiembre una caída promedio de 3,43%, mientras que la mediana fue de 2,42%. El rango de resultados fue amplio: desde una pérdida de 0,35% hasta un desplome de 8,54%. La señal se suma a una estacionalidad históricamente desfavorable. Según Freedom Capital Markets, septiembre registra un retorno promedio de -1,1% desde 1928, el peor desempeño entre los 12 meses del año. En los últimos 20 años, la caída promedio se ha moderado a 0,5%, aunque el mes continúa ocupando el último lugar. El escenario también incorpora el factor político. De acuerdo con Bespoke Investment, el S&P 500 ha caído en promedio 0,7% durante septiembre desde 1945, pero la pérdida aumenta a 1,3% en los años de elecciones de mitad de mandato. Además, en la mitad de los 20 septiembres correspondientes a estos años desde la Segunda Guerra Mundial, el índice registró movimientos de al menos 5% al alza o a la baja. También puedes leer: Ecuador incrementa 33,2% sus compras de productos y servicios chilenos La cautela también se extiende hacia octubre. Bank of America calcula que septiembre y octubre registran conjuntamente un retorno promedio de -0,56% desde 1928, el peor resultado entre todos los periodos consecutivos de dos meses. La corrección promedio durante esos dos meses ha sido de 6,61%, con una mediana de 4,22%. Sin embargo, el panorama no es completamente bajista. El análisis técnico de Bank of America mantiene una perspectiva alcista para el S&P 500, con objetivos de 8.000 y 8.234 puntos, siempre que el índice se mantenga por encima de 7.504 puntos. Además, noviembre y diciembre han mostrado históricamente una recuperación del mercado. En los últimos 20 años, el S&P 500 ha ganado en promedio 3,3% entre el 1 de septiembre y el cierre de diciembre y terminó ese periodo al alza en el 80% de las ocasiones, según Freedom Capital Markets. Por ello, septiembre aparece como un mes clave para medir si la fortaleza reciente de Wall Street logra sostenerse frente a una estacionalidad históricamente adversa. (I) Fuente: Bloomberg Línea