Esa es la apuesta que hace Esecolectivo en su búsqueda por construcciones que respeten el terreno y el entorno, adaptándose con un criterio y una identidad; construcciones más limpias, más libres. La innovación, el atrevimiento y la divulgación son las bases sobre las que se asienta este -o más bien ese- ecolectivo. Con un desinterés marcado por “el diseño por el diseño” el colectivo busca romper las barreras de la definición, en una constante exploración de formas para una construcción más consciente y con propósito, entendiendo lo que significa una arquitectura local, una arquitectura ecuatoriana. El colectivo nació en las aulas de la PUCE entre el 2012 y 2013 como un pequeño proyecto de cinco jóvenes estudiantes de arquitectura enfocados en el diseño de interiores. Un proyecto que, si bien no sabía hacia dónde iba, tenía una misión: repensar la arquitectura desde la localidad y la sostenibilidad. Una vez fuera de la universidad, y tras una serie de colaboraciones, finalmente llegó a ellos la Casa Patch; una casa en busca de un nuevo propósito. Esta casa fue refaccionada por el colectivo bajo el concepto de Patchwork: reciclar todo lo que se pueda sin deshacerse de nada. Con una propuesta disruptiva de vidrios adapatados a columnas de madera y paredes de tierra, se abrieron el sendero para un nuevo tipo de construcción. Pero en Esecolectivo no solo levantan columnas, también levantan ideas. “En la arquitectura se reflexiona mucho y se divulga poco” fue su reflexión hacia la creación del primer podcast de arquitectura del país. Y es que la conciencia sobre la arquitectura no puede ser solo de los arquitectos. Para una arquitectura más sostenible, es necesario que todos entendamos dónde y cómo estamos viviendo, y así enterarnos de cómo podríamos vivir. El Hito El edificio de Cesal Lab, su único proyecto en el casco urbano de Quito, es el primer edificio de madera del Ecuador. Una construcción de dos bloques, uno de madera y uno de metal, construido a partir de lo que resolvieron son los materiales más amigables para la construcción dentro de la ciudad. De aquí, nace su entusiasmo por hacer de cada proyecto una nueva narrativa construida en madera. Así, sin pretender crear más normas o políticas, desde Esecolectivo fomentan el uso de materiales más sostenibles bajo el entendimiento del impacto de cada obra en cada entorno. Entender lo que se destruye para mejorar lo que se construye. Hoy, Belén Argudo, Santiago Granda, Pablo Silva y José de la Torre sostienen la misión del colectivo hacia una arquitectura con conciencia y con propósito, redescubriendo materiales y repensando el concepto de la construcción en Quito y en Ecuador. “Ese”colectivo es un señalamiento a “eso” que no se quiere ver. Un nuevo tipo de construcción coherente, pensando en la relación del habitante con la construcción y el espacio. Una demostración de “ese” concepto y “ese” lugar al que quieren señalar y, por supuesto, donde quieren ser señalados. No pretenden cambiar la industria bajo su concepto, pero sí insisten en ser consecuentes con lo que construyen y crear una comunidad que trabaje en conjunto hacia el mismo objetivo.