Antes de iniciar la plantación, los representantes de las empresas resaltaron la importancia de este tipo de actividades en la lucha contra el cambio climático, subrayando que proyectos como este son fundamentales para promover prácticas responsables y fortalecer la conciencia ambiental en la comunidad empresarial. Recuperación del cerro La zona intervenida había sido anteriormente afectada por incendios forestales, dejando el terreno deteriorado y vulnerable. Por ello, el enfoque principal de la jornada estuvo en la recuperación total de esta área mediante la siembra de especies nativas que contribuyen a restaurar el ecosistema local. Durante la actividad, que se vivió en un ambiente de alegría y armonía, los voluntarios de Cascos Verdes guiaron el proceso y compartieron valiosos conocimientos sobre la importancia de la restauración ambiental y el cuidado de estas plantas. Los participantes sembraron cerca de 800 plántulas de un año de edad, todas provenientes del Vivero Nayón. Las especies plantadas fueron Guarangos, Pumamaqui, Cedro, Laurel de Cera, Alisos Nepalensis, Guaba, Nogal, Porotón y Cholán, árboles que ayudarán a fortalecer la biodiversidad y a mejorar las condiciones del suelo y el aire. Además, los asistentes se encargaron de limpiar el área de restos, asegurando un entorno óptimo para el crecimiento de las nuevas plantas. Promoción del cuidado ambiental Esta iniciativa contó con el respaldo fundamental de la Secretaría de Ambiente del Distrito Metropolitano de Quito, cuyo apoyo permitió coordinar y facilitar los recursos necesarios para el éxito de la reforestación. Este esfuerzo conjunto entre sector privado, comunidad y gobierno demuestra que la recuperación ambiental es posible cuando se suman esfuerzos. El Proyecto Cascos Verdes continúa promoviendo estas acciones como parte de una estrategia integral para enfrentar el cambio climático, reafirmando la responsabilidad de todos en cuidar y preservar el patrimonio natural de Quito y el país.