El 2025 marca un punto de inflexión para el sector asegurador ecuatoriano, que registra un crecimiento sostenido, impulsa los microseguros y fortalece su marco de supervisión para garantizar solvencia, innovación y mayor penetración en la población. Durante 2024, el sector asegurador creció ligeramente con un incremento del 2% en primas netas emitidas, alcanzando los USD 2.240 millones. Pero las cifras del primer semestre de 2025 ya reflejan una mejor dinámica: entre enero y mayo se emitieron USD 974 millones en primas netas, un 8% más respecto al mismo período de 2024, según confirmó a Revista Ekos el Superintendente de Compañías, Valores y Seguros, Luis Cabezas-Klaere. Desde la Superintendencia, uno de los principales enfoques ha sido promover los microseguros, una herramienta que busca incluir a la población rural y de bajos ingresos que históricamente ha estado excluida del sistema. “Estamos impulsando su desarrollo con el apoyo del PNUD y la Ley Fintech. La meta es llegar incluso a través de tiendas de barrio y canales alternativos”, explica Cabezas-Klaere. También te puede interesar: Especial seguros: Perspectivas y tendencias en el sector asegurador La agenda regulatoria también contempla proyectos de mediano plazo como la adopción de estándares de Solvencia II, que permitirán mejorar la gestión de riesgos y la transparencia del sector. Paralelamente, el control se realiza mediante mecanismos in situ y extra situ, supervisando que las aseguradoras mantengan inversiones obligatorias, reaseguros adecuados y una estructura patrimonial sólida para responder ante los siniestros. Un hito relevante fue la adquisición de Ecuasuiza por parte de Seguros Equinoccial. La operación fue aprobada tras la evaluación de la Superintendencia de Competencia Económica y actualmente se encuentra bajo revisión de la Superintendencia de Compañías. Para Cabezas-Klaere, esta fusión entre dos empresas reconocidas “consolidará el mercado y podrá incentivar a otras aseguradoras a competir sanamente y aumentar su alcance”. De cara al cierre de 2025, las expectativas son positivas. El ritmo de crecimiento sugiere un alza interanual de entre 8% y 9%, y la visión a largo plazo del ente regulador es clara: aumentar la educación en seguros y fomentar una cultura de previsión ante imprevistos. “Mucha gente piensa que paga por gusto si no tiene un siniestro, pero precisamente la función del seguro es protegernos ante lo incierto”, subraya Cabezas-Klaere. Por: Andrés Calvopiña Cervantes