Las cifras, obtenidas de fuentes oficiales como el Ministerio de Turismo, la Federación Nacional de Cámaras Provinciales de Turismo (Fenacaptur) y reportes de cámaras provinciales, confirman un panorama crítico justo antes del arranque de la temporada alta para los turistas serranos: julio, agosto y septiembre, meses clave por las vacaciones escolares en la región Sierra. También puedes leer: Café Latino en alerta: aranceles de Trump disparan precios y amenazan exportaciones a EE.UU. Mediante una encuesta a través de X. Ante la pregunta ¿Eres de la Sierra y tienes miedo viajar a la Costa por la inseguridad?, el 74,5% respondió: Sí, me frena. Un 15,5% dijo sí, pero igual voy. Solo un aseguró no tener miedo. Las cifras de la caída del turismo en Ecuador Las visitas desde la Sierra hacia la Costa en los feriados de Carnaval, Semana Santa y 24 de mayo se desplomaron entre 40% y 60% frente a los niveles de 2023 y 2024. El Ministerio de Turismo, en su informe semestral de julio de 2025, confirma una baja del 35% en el turismo interno hacia la Costa, especialmente desde la Sierra central. En Esmeraldas, el Comité de Turismo de Atacames reportó una reducción del 52% en el número de visitantes en el último feriado nacional. La ocupación hotelera promedio en julio 2025 apenas bordea el 25% en Atacames y el 20% en Canoa y Bahía de Caráquez. En Manta, las cifras son levemente mejores: 38% en fines de semana largos. El impacto de la violencia en zonas turísticas como Puerto López, Manta o Playas ha sido directo. Sin embargo, Holbach Muñetón, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo del Ecuador, explicó, durante recientes declaraciones públicas, que el problema no solo es la delincuencia como tal, sino la percepción que persiste incluso cuando los índices empiezan a mejorar. Cuando menos turistas llegan a la Costa, decenas de miles de empleos informales y familiares se esfuman: desde vendedores ambulantes, artesanos y guías, hasta pescadores que abastecen restaurantes y transportistas. También te puede interesar: Millán Ludeña: El ecuatoriano que convirtió la ilusión en récord mundial Esa pérdida económica no solo genera pobreza, sino que abre espacio a estructuras ilegales que reclutan mano de obra desesperada. Frente al miedo generalizado, gremios y operadores turísticos hacen un llamado a no abandonar a las comunidades que viven del turismo. Los destinos de playa siguen ofreciendo experiencias únicas, comida fresca, paisajes naturales y hospitalidad, especialmente en lugares como Portoviejo, San Vicente, Manta, Jama, Pedernales, Atacames, Tonchigüe y Mompiche. Fuente: La Hora