Acorde a Rafael Verduga, Presidente de la Asociación de Laboratorios Productores de Larvas de Camarón, cuenta que parte del éxito del sector camaronero se debe en mayor parte a la génetica de la larva de camarón, que ha mejorado muchísimo en los últimos años debido a diversos factores como la mejora de alimentos, condiciones de manejo óptimas, tecnología, , entre otros. Además, ha logrado desarrollar camarones resistentes a enfermedades y con potencialidad de crecimiento cada vez mayores y en menor tiempo. 2022 fue un año muy bueno para el sector camaronero. Más de USD 7 mil millones recaudó el sector en exportaciones. Además, la industria larvicultora facturó entre USD 500 a 600 millones de dólares, generando más de 4 mil plazas de empleo. Sin embargo, uno de los problemas que afronta este sector es la informalidad. Rafael Verduga sostiene que existen alrededor de 450 laboratorios en el país, de los cuales la mitad son irregulares, quienes compiten con practicas desleales, como adquirir insumos en el mercado negro o no afiliar a sus trabajadores. Por ejemplo, en el resto del mundo se paga un precio promedio entre USD 4 y USD 6 por millar de larvas; mientras en Ecuador, aproximadamente USD 2, a pesar de que los costos de producción en el país son altos. El sector larvicultor formal se abastece de insumos a precios internacionales y opera con uno de los costos de mano de obra más caros de la región. Este precio de venta, que es 55% más bajo que el internacional, se ha mantenido durante los últimos cinco años a pesar del gran crecimiento de la industria y sus exportaciones.