La oferta de trigo desde Rusia se contrajo, y la baja productividad de la soya por los climas secos en los países productores EE.UU., Brasil y Argentina, Bolivia y Paraguay-, hicieron que el valor se incremente cuatro veces. Y el precio del cartón se triplicó”. Camposano sostiene que en los últimos meses, el precio del camarón se derrumbó, y aunque el trimestre es importante en el comercio con China, no se cumplieron las expectativas por las últimas medidas de confinamiento de la política cero Covid en el país asiático. “Con un buen inventario y sin demanda, el precio cayó. En promedio, el productor recibía USD 1,65 por libra frente a un costo de USD 1,50. Ahora el precio es USD 1,34, por libra, el productor pierde 16 centavos, más los costos que venían subiendo”. Según Camposano, noviembre fue el primer mes en que cayeron el volumen y el precio frente al 2021, todo el año fueron superiores. “El primer trimestre de 2023 tendrá una exigencia en estructura de costos altos, no sabemos si los precios se lograrán recuperar”. El Presidente de la Cámara de Acuacultura añade a este escenario la inflación en EE.UU. que contrajo el consumo, y las importaciones de camarón que crecieron en 2020 y 2021, mientras en octubre y noviembre de 2022 cayeron por el índice inflacionario que afectó el consumo de los estadounidenses. “El consumo se redujo también en Europa, porque las familias destinan su presupuesto a pagar los altos precios de la energía. Con esas proyecciones y una economía que se va a contraer, el sector requiere políticas públicas de fomento a la competitividad que están pendientes en esta administración”. Para 2023, Camposano indica que viene un nuevo valor en mano de obra por la subida del salario básico anunciado por el Presidente, Guillermo Lasso “y los incrementos mencionados hacen que el margen de estos casi USD 7.000 millones se reduzca de forma preocupante, por el lado de la estructura de costos”.