Durante la Cumbre de Cooperativas 2025, organizada por Ekos, se llevó a cabo el foro “La Inteligencia Artificial en servicios financieros”, un espacio clave para analizar cómo la tecnología está transformando la operatividad, la estrategia y la experiencia del cliente en el sector cooperativo. El panel estuvo conformado por expertos en tecnología y finanzas: Paola Quiroga, Marketing Analyst de ManageEngine, y Mauricio de la Torre, CEO de Akros Corp., bajo la moderación de David Castellanos, gerente de Data y Analítica de Equifax. David Castellanos, encargado de abrir el foro, subrayó que la inteligencia artificial (IA) no solo es una tendencia, sino una herramienta que ha llegado para quedarse, con un impacto transversal en el sistema financiero. “La IA ya no es una posibilidad futura, es una realidad en el presente. El reto está en cómo las cooperativas la adoptan como un aliado estratégico sin caer en el miedo al reemplazo humano”, enfatizó. Paola Quiroga: “La IA ya no es un lujo, es una necesidad” Desde la perspectiva tecnológica, Paola Quiroga destacó que la IA se ha convertido en una herramienta imprescindible para las cooperativas, tanto para la personalización de servicios como para el fortalecimiento de la ciberseguridad. “Gracias al aprendizaje automático, ahora podemos anticipar el comportamiento de los socios, detectar necesidades recurrentes y ofrecer productos más alineados con sus perfiles”, señaló. Además, destacó su papel en la prevención de fraudes y brechas de seguridad. “Podemos identificar accesos sospechosos a los sistemas y emitir alertas automáticas, algo fundamental considerando que más del 30% de las empresas en Latinoamérica ha sufrido vulneraciones de ciberseguridad en el último año”, indicó. Mauricio de la Torre: “La IA debe estar al servicio de los objetivos estratégicos” Por su parte, Mauricio de la Torre abordó el tema desde una visión más estructural. Para él, la IA debe insertarse desde la planificación estratégica de cada cooperativa, partiendo de una pregunta clave: “¿Qué problema queremos resolver?”. Recalcó que la tecnología por sí sola no es suficiente sin una clara definición de objetivos y sin un sólido gobierno del dato. “Sin calidad de datos, cualquier modelo de IA será ineficiente. Necesitamos cimentar las decisiones sobre estructuras sólidas de gestión de datos, con procesos claros, metodologías definidas y estándares de gobernanza que garanticen seguridad, privacidad y ética en el uso de la información”, explicó. También mencionó la necesidad de evolucionar en el equipamiento tecnológico, incorporando dispositivos con mayor capacidad de procesamiento como los NPU (Neural Processing Units) que optimizan la ejecución de modelos de IA. De la automatización a la inteligencia emocional artificial Durante el diálogo, se abordaron tres niveles de adopción de IA: Operativo: tareas repetitivas como validación de formularios o revisión de contratos. Táctico: implementación de plataformas robustas con casos de uso definidos. Estratégico: analítica prescriptiva para anticipar comportamientos o necesidades futuras. Quiroga agregó un elemento clave: la inteligencia emocional artificial, una nueva frontera de desarrollo que permite a las máquinas interpretar las emociones humanas. “Ya no hablamos de simples chatbots. Ahora, la IA puede adaptar su respuesta en función del tono o actitud del usuario, aportando empatía a la atención digital y mejorando la experiencia del socio”, comentó. Gobernanza, ética y legislación: pilares del futuro Ambos panelistas coincidieron en que el uso responsable de la IA requiere no solo preparación tecnológica, sino también marcos éticos y regulatorios claros. Mientras en Europa ya existen normativas avanzadas en la materia, en Latinoamérica el debate apenas inicia. “Brasil ha dado pasos importantes, pero el resto de países aún tienen camino por recorrer. La legislación será clave para evitar el uso indebido de los datos y garantizar la transparencia en las decisiones algorítmicas”, apuntó Quiroga. De la Torre recordó que la ética es fundamental en el desarrollo de IA: “Todavía no podemos ceder totalmente las decisiones a las máquinas. La supervisión humana sigue siendo imprescindible, especialmente en entornos tan sensibles como el financiero”. Recomendaciones para avanzar Al finalizar el foro, los expertos compartieron sus recomendaciones para las cooperativas que buscan adoptar soluciones de inteligencia artificial: Definir objetivos concretos antes de implementar tecnología. Invertir en calidad de datos y en procesos de gobernanza. Capacitar al talento humano en el uso estratégico de herramientas de IA. Adoptar tecnologías de forma escalonada, según la madurez de cada organización. Garantizar la ética y la privacidad en todo momento. “El futuro de la IA no está en sustituir a las personas, sino en potenciarlas. Las cooperativas que comprendan esto estarán mejor posicionadas para crecer con propósito, sostenibilidad y cercanía con sus socios”, concluyó David Castellanos.