El proyecto cuenta con financiamiento de Bloomberg Philanthropies, a través de la Iniciativa de Datos para la Salud. El estudio incluyó entrevistas y grupos focales con personas trans y no binarias, en especial de la ciudad de Guayaquil, explorando sus experiencias con el reconocimiento legal de género, el acceso a servicios públicos, la atención en salud y las implicaciones sociales de la incongruencia entre identidad y documentos oficiales. La investigación, realizada también en países como Perú, revela avances significativos en Ecuador -como la reforma de 2024 que permite la autodeclaración de género- pero también expone barreras persistentes. Se revelaron datos preocupantes como la esperanza de vida de las personas trans, que es de aproximadamente 35 años. Durante la presentación, la Dra. Michelle R. Kaufman, profesora asociada de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins, destacó que la visibilidad de las personas de género diverso ha aumentado, pero aún no se traduce en un “reconocimiento auténtico” en las instituciones. Entre los hallazgos, subrayó la falta de interoperabilidad entre sistemas estatales, la exposición a microagresiones, el uso del “nombre muerto” en servicios públicos y de salud, y episodios de discriminación y violencia institucional. También intervino Marcela Benavides, investigadora, quien desarrolló el estudio en Ecuador. También puedes leer: John Furner asumirá como nuevo CEO de Walmart desde febrero 2026 Por su parte, Diane Rodríguez, investigadora coordinadora del proyecto y representante de la Asociación Silueta X, recordó que Ecuador ha sido pionero en América Latina, especialmente desde la aprobación de la Ley Orgánica de 2016 y su reciente reforma. Rodríguez agradeció el apoyo interinstitucional y señaló que esta investigación coincide con el Día Internacional de la Memoria Trans, subrayando su importancia simbólica. La presentación reunió a representantes de instituciones públicas, organizaciones sociales, medios de comunicación y academia. Los participantes de la investigación destacaron la urgencia de capacitar a personal del Registro Civil y salud, integrar sistemas de datos y reconocer plenamente las identidades no binarias en la ley. También resaltaron la resiliencia comunitaria, el rol de las redes de apoyo y el impacto positivo en la salud mental cuando las personas logran actualizar su identidad legal.