Se estima que serán necesarios alrededor de 700 millones de empleos para absorber la creciente fuerza laboral mundial para el año 2030. Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) serán esenciales para alcanzar este objetivo. A pesar de los retos que enfrentan, como el acceso limitado a financiación, la falta de innovación y la reducción de costes, las mipymes son vitales para el desarrollo económico global. Un reciente informe del Desempeño Social (IDS) de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA) subraya que el 91% de los tres millones de emprendedores vulnerables que atienden logró invertir en sus negocios en 2023, demostrando la resiliencia y capacidad de crecimiento de este sector. Las mipymes representan el 90% de las empresas a nivel global, generan cerca del 70% del empleo y contribuyen con el 50% del PIB mundial. En América Latina, donde el empleo informal es prevalente y la pobreza afecta al 28% de la población, las microempresas son fundamentales para la creación de empleo y el desarrollo local. El IDS de la FMBBVA muestra que el 61% de los emprendedores que comenzaron en situación de pobreza lograron salir de esta condición tras cinco años como clientes de la fundación, con un crecimiento anual promedio del 14% en ventas y un incremento del 15% en beneficios, además de la creación de cerca de doscientos mil empleos. También te puede interesar: La tasa de desempleo mundial en 2024 se situará en el 4.9%, por debajo del 5% de 2023 Los jóvenes son las poblaciones más atendidas debido a la brecha de acceso al mercado laboral y al sistema financiero. La mayoría de los emprendedores que solicitan crédito en nuestras entidades son mujeres (61%) y viven en áreas periurbanas (65%) o rurales, donde hay mayor pobreza. Las brechas de género afectan a las mujeres, quienes deben equilibrar su rol de proveedoras de ingresos y de cuidados domésticos, lo que las lleva a emprender en sectores de baja productividad. Además, el 64% de las nuevas emprendedoras son madres solteras con dependientes a cargo, lo que limita sus oportunidades de emprendimiento. Además, la proporción de jóvenes emprendedores se mantiene, ya que encuentran en el emprendimiento mejores salidas profesionales. Este grupo ha incrementado su nivel educativo gracias a mejores planes de formación. Un 38% de los emprendedores accede por primera vez al sistema financiero, con el 41% de ellos en zonas rurales y la mitad siendo jóvenes. Es crucial apoyar a la población migrante, desplazada y refugiada, especialmente a los migrantes venezolanos en América Latina. ¿Qué sectores son los más elegidos? Muchos emprendedores operan múltiples negocios simultáneamente para diversificar riesgos, eligiendo industrias que no requieren habilidades especializadas y actividades flexibles como el comercio al por menor (41% del total). También te puede interesar: Michael Jackson: un legado artístico en cifras Además, enfrentan desafíos similares a grandes emprendedores pero a menor escala, y suelen adaptarse rápidamente a cambios en el mercado, contexto o conocimientos tecnológicos. El comercio al por menor es el sector más común, con emprendedores que aseguran la distribución de bienes y servicios en mercados inaccesibles para grandes empresas. La mayoría de los emprendedores en sectores como el textil/calzado y alimentación son mujeres, mientras que los hombres predominan en venta ambulante y talleres. Sectores Económicos: Comercio al por menor: Sector principal, adaptándose rápidamente a cambios y desafíos. Agropecuario: Segundo sector más importante, predominado por hombres rurales, con ingresos estacionales y márgenes de 33%. Servicios: Tercer sector, con recuperación post-pandemia liderada por servicios de comida y belleza, principalmente urbanos y con mayor capacidad de crecimiento. Un 38% de los emprendedores accede por primera vez al sistema financiero, con un 41% en zonas rurales y la mitad siendo jóvenes. Fuente: El Economista