Fundada por padres jesuitas en 1554, como la mayoría de las ciudades latinoamericanas, Sao Paulo ilustra su herencia colonial escondida entre sus imponentes edificios modernos. Lejos de la tranquilidad, el ajetreo cotidiano es parte de la impronta de la capital comercial y económica de Brasil. Con sus más de 22,6 millones de habitantes; hoy Sao Paulo es la ciudad más grande e importante de toda América del Sur. La expansión Paulista: Desde sus inicios, el territorio paulista se caracterizó por ser el centro cafetero más importante para el país. Como potencia productora y comercial, entre los siglos XIX y XX la urbe empezó un importante proceso de industrialización. A este proceso le acompañó una gran inversión en obra estatal que impulsó visiblemente a la ciudad y la hizo crecer desde lo urbanístico. El creciente número poblacional significó el arribo de importantes instituciones para sus habitantes y con esto la construcción de grandes edificaciones como lo fue la Facultad de derecho de Sao Paulo, la cual en 1934 se incorporó a la, hoy histórica, universidad de Sao Paulo. Durante el siglo XX el modernismo acaparó la arquitectura de la ciudad, dando forma a la llamada “Escuela paulista”. Desde una aproximación minimalista, enfocada en lo funcional, este movimiento priorizó el uso de materiales como el vidrio y el concreto en edificios que resalten la pulcritud de sus líneas. A pesar de que hoy es Brasilia la cara más notable del modernismo brasileño, Sao Paulo fue la cuna de este movimiento en el país con construcciones insignia como el majestuoso Edificio Copan. La gran expansión de edificios estatales fue producto del Plano de Acción de la Gobernación impulsado por el Estado de Sao Paulo para convertir a su capital en una auténtica metrópoli. Un respiro entre la modernidad: Entre grandes edificios estatales de oficinas y vivienda, hoy la ciudad vive su momento más prolífero. En la modernidad la arquitectura de la ciudad se enfocó en satisfacer las necesidades de sus habitantes. Si bien siguen surgiendo grandes y modernas edificaciones, mucha de la arquitectura se ha concentrado en entregar a los paulistas un lugar donde poder descansar de la constante aceleración en la que vive Sao Paulo. La arquitectura contemporánea en Brasil fue influenciada por los conceptos del modernismo, aunque también se toma la libertad de romperlos y cuestiona cómo un edificio puede crear igualdad. Según Le Corbusier, arquitecto portavoz del modernismo, uno de los puntos “obligatorios” de la arquitectura moderna es la terraza jardín. Algo que la moderna arquitectura paulista se lo ha tomado en serio. Las cubiertas útiles parecen ser el espacio indicado para combinar la ciudad y el hogar. Estas nuevas tendencias llevan a las viviendas a ser puntos aislados en medio del entorno desenfrenado de la ciudad y sin perder el contacto con su paisaje. Casa APF Una clara expresión de las dichosas cubiertas útiles es la casa APF. La obra en sus 143m2 de construcción aprovecha la pendiente de su terreno para adaptarse y acoplarse naturalmente al paisaje. La caída del terreno hace que sobre sus dos torres prismáticas de construcción escalonada se formen unas modernas terrazas jardines. Hotel Unique El Hotel Unique Sao Paulo es un edificio de arquitectura singular en forma de U invertida y revestido en cobre. Destaca su imponente fachada curva, compuesta por más de 10.000 paneles de vidrio. En su interior, se encuentra un atrio central donde se encuentra una piscina con un borde infinito y una vistas espectaculares de la ciudad.