Según reportes recogidos por Bloomberg y Bloomberg Línea, Samsung Electronics advirtió que la creciente demanda de semiconductores vinculados a inteligencia artificial y centros de datos está presionando la oferta mundial de memorias DRAM y NAND, componentes esenciales para smartphones, computadoras y otros dispositivos electrónicos. Wonjin Lee, presidente y jefe global de marketing de Samsung, señaló durante el CES 2026 en Las Vegas que “los precios están subiendo incluso mientras hablamos”, y reconoció que la compañía podría verse obligada a reconsiderar el precio de algunos productos para absorber el incremento de costos. La presión sobre la industria tecnológica responde al auge de la inteligencia artificial, que disparó la demanda de memorias avanzadas utilizadas en servidores y centros de datos. Esta situación ha reducido la disponibilidad de componentes para fabricantes de dispositivos de consumo y provocado aumentos proyectados de entre 10% y 25% en costos de producción, según firmas como Counterpoint Research e IDC. También puedes leer: Ingresos de NVIDIA crecieron 85% impulsados por la demanda de inteligencia artificial Bloomberg Línea también reporta que el mercado global de smartphones podría enfrentar una desaceleración en 2026 debido a la escasez de chips. IDC estima que los envíos mundiales de teléfonos inteligentes podrían caer hasta 12,9%, mientras los fabricantes ajustan especificaciones, eliminan modelos de entrada y priorizan equipos premium con mayores márgenes de rentabilidad. Aunque Samsung cuenta con una ventaja frente a otros fabricantes al producir parte de sus propias memorias, la empresa reconoce que el impacto afecta a toda la industria tecnológica. Marcas como Xiaomi, Lenovo y otros fabricantes asiáticos también han anticipado posibles ajustes de precios por el incremento en componentes y costos de fabricación. El escenario refleja cómo la expansión de la inteligencia artificial no solo está transformando el sector tecnológico, sino también redefiniendo las cadenas globales de suministro y los costos de productos electrónicos de consumo masivo. Fuente: Bloomberg Línea