El hecho de que las escuelas de América Latina hayan estado completa o parcialmente cerradas durante 58 semanas, ha convertido a la región en la tercera más afectada después de Asia del Sur y América del Norte. Además, este instrumento revela que esta problemática ha tenido una enorme repercusión en los resultados de aprendizaje y en el desarrollo de competencias de la región. Se estima que el estudiante promedio en América Latina perdió, a la fecha, entre 1 y 1,8 años de escolaridad, ajustados por aprendizaje. Y que los puntajes promedio de educación primaria en lectura y matemáticas podrían haber caído a niveles de hace más de 10 años. Bajo este panorama, el Ministerio de Educación, junto a actores relevantes del sector, se dieron cita en un foro para analizar los hallazgos del estudio y compartir conceptos en pro de una transformación profunda, que responda a los intereses de los estudiantes del país.