Durante la jornada de la cumbre de sostenibilidad 2025, se llevó a cabo la charla “Saludsa: Un propósito bien integrado genera rentabilidad”, moderada por Sofía Arce, directora ejecutiva de CIPEM. En este foro, organizado por Ekos, se planteó cómo las compañías pueden convertir su misión social en un motor de crecimiento económico sostenible. Natalia Jácome, magistrada en economía aplicada a las finanzas y gerente de Vitality Ecuador, abrió el panel destacando que “el 42 % de los afiliados ya están enganchados en el programa de bienestar, y la mitad de ellos cumple con sus rutinas de ejercicio mensuales”. Jácome reveló que en 2024 Vitality invirtió USD 5,3 millones en incentivos por hábitos saludables, lo cual ha reforzado su posicionamiento y market share en medicina prepagada. El diferenciador del modelo de negocio de Vitality es el de tener clientes saludables. A continuación, Mónica Verduga, gerente de Administración de Saludsa, señaló que desde la implementación de su modelo de clínica integral, “la satisfacción del paciente subió del 82 % al 94 % en seis meses” y que dicha transformación digital permitió reducir costos operativos en un 12 % el último trimestre. Verduga enfatizó que sus colaboradores actúan como “embajadores del propósito”, transmitiendo día a día la cultura de salud preventiva. Amalia de la Cerda, abogada con máster en sostenibilidad y socia fundadora de PROA, señaló que “las empresas con un propósito claro tienen tres veces más probabilidades de retener talento clave”. De la Cerda explicó que PROA ha acompañado a más de 30 firmas en Ecuador a diseñar KPIs de impacto social, integrando indicadores financieros y no financieros para demostrar resultados ante juntas directivas. Las tres panelistas coincidieron en la necesidad de partir de un diagnóstico organizacional, definir metas medibles de salud y rentabilidad, y escalar progresivamente las inversiones, sin requerir grandes partidas iniciales. Para concluir, Sofía Arce enfatizó que “la verdadera rentabilidad trasciende los estados financieros: se construye en la confianza, el bienestar y el compromiso de todos los actores”. Con esta reflexión, la moderadora invitó a los líderes a integrar el propósito en el ADN corporativo como vía para la transformación social y el éxito económico.