Adoptada en 1995 durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, esta hoja de ruta global identificó 12 áreas prioritarias, entre ellas la salud, la educación, la participación económica y el liderazgo político. También puedes leer: El cambio climático agrava la desigualdad de género, según ONU Mujeres En una reciente publicación, el Foro Económico Mundial recalca que, si bien ha habido avances significativos en la salud de las mujeres, aún persisten brechas importantes, particularmente en el acceso a pruebas diagnósticas oportunas y precisas. Estas limitaciones impactan directamente en los resultados de salud y siguen perpetuando desigualdades estructurales. Los diagnósticos, aunque representan menos del 5 % del gasto mundial en salud, influyen en casi el 70 % de las decisiones clínicas, convirtiéndose en una herramienta esencial para una atención médica efectiva. El caso del cáncer cervical ilustra esta realidad: una enfermedad prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Las pruebas respaldadas por la OMS para identificar infecciones por VPH de alto riesgo pueden mejorar las tasas de supervivencia hasta en un 90 % en casos diagnosticados tempranamente. Según un informe conjunto del McKinsey Health Institute y el Foro Económico Mundial, un enfoque integral que combine vacunación, cribado, diagnóstico y tratamiento del cáncer cervical podría liberar 2.400 millones de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) cada año y aportar 10 mil millones de dólares al PIB global. Pero el impacto de los diagnósticos va más allá. Condiciones como la preeclampsia, una de las principales causas de mortalidad materna y fetal, y el síndrome de ovario poliquístico (SOP), un trastorno endocrino común pero subdiagnosticado, también pueden abordarse de forma más eficaz si se detectan a tiempo. En el caso del SOP, se estima que hasta el 70 % de las mujeres afectadas no han recibido un diagnóstico, lo que limita su capacidad de manejar los riesgos asociados, que incluyen diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y problemas de salud mental. A medida que los países fortalecen sus sistemas de salud postpandemia, el Foro Económico Mundial insta a aprovechar los avances en capacidad diagnóstica para cerrar la brecha de género en salud. Las tecnologías como la auto-recolección de muestras para cáncer cervical o las ecografías móviles están acercando los servicios a más mujeres, facilitando diagnósticos tempranos y decisiones informadas sobre su salud. También te puede interesar: En esta industria alertan retrocesos en equidad de género Invertir en diagnósticos accesibles, asequibles e innovadores no solo salva vidas, sino que fortalece sistemas de salud sostenibles, impulsa la economía global y empodera a millones de mujeres. Para lograr esta visión, el Foro hace un llamado a la acción conjunta de gobiernos, organismos internacionales y sector privado para priorizar el diagnóstico en las agendas de salud pública. Según esta publicación, uno de los objetivos en el marco del aniversario número 30 de la Declaración de Beijing, es asegurar el acceso universal a diagnósticos de calidad es un paso decisivo para avanzar hacia la equidad de género en salud y construir un futuro más justo para todas las mujeres. Fuente: Nota basada en una publicación del Foro Económico Mundial