El salario mínimo se ha definido como la remuneración más baja que un empleador está obligado a pagar a sus asalariados por el trabajo que hayan efectuado durante el mes, acuerdo que no puede ser rebajado ni en convenio colectivo ni en acuerdo individual. Sobre la base de esta definición, se considera que existen salarios mínimos en más del 90% de los Estados Miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La finalidad del establecimiento del salario mínimo es proteger a los trabajadores contra abusos o explotación laboral. También ayuda a garantizar que todos se beneficien de una justa distribución de los frutos del progreso de un país, convirtiéndose en una herramienta que complementa y refuerza otras políticas sociales. Sin embargo, para una región que mayoritariamente ha incluido normas de salario mínimo a nivel constitucional, el incumplimiento no solo es muy alto, sino profundo. Así, se observa que, en aquellos mercados laborales de mayor incumplimiento, los trabajadores devengan salarios muy inferiores al mínimo. De todos los países de América Latina, Costa Rica es el que presenta el ingreso mínimo mensual más alto de la región en 2019, con un sueldo de USD 541 al tipo de cambio actual. Le sigue Uruguay con USD 437 y Chile con USD 422. Entre los tres, cuentan con un sueldo promedio USD 466. Ecuador se encuentra en cuarta posición del ranking. Cabe recalcar que este año, el Gobierno incrementó USD 8 el salario básico unificado en comparación a 2018, un crecimiento del 2%. Países vecinos, como Colombia y Perú, pagan USD 145 y USD 117 menos a sus empleados respectivamente. Si bien la Mitad del Mundo cuenta con uno de los salarios más altos de la región, sería importante analizar la capacidad de compra que genera el mismo. En este sentido, es lamentable ver que el salario mínimo en Venezuela es el más bajo de América Latina. Se encuentra por debajo de países como Haití y Cuba. El bolívar venezolano se depreció aceleradamente en julio, perdiendo en solo cuatro semanas más del 35% de su valor frente al dólar estadounidense. Una persona que perciba el actual sueldo mínimo, necesitaría 7,5 salarios mínimos, para comprar una canasta de 15 productos esenciales. Por: María José Vilac y Víctor Zabala