Fernández explicó que el punto de partida de un menú saludable es la correcta preparación de los fondos o caldos, que son la base de sopas, cremas y salsas. Mostró cómo elaborar un fondo de ave con huesos, zanahoria, apio y cebolla, cuidando el tiempo de cocción para evitar la pérdida de nutrientes y retirando el exceso de grasa para lograr un producto más limpio y nutritivo. El chef recalcó que muchas personas asocian “comida saludable” con platos insípidos, sin sal o sin proteínas, lo que desmotiva su consumo. Su propuesta es generar equilibrio y variedad a través de técnicas de cocción adecuadas —húmedas y secas— que respeten la textura y los nutrientes de los alimentos. Por ejemplo, destacó que el uso correcto del vapor o incluso del microondas puede conservar mejor la clorofila y las vitaminas en vegetales como el brócoli. También explicó la importancia de combinar al menos tres técnicas de cocción en un plato para que el resultado sea más interesante al paladar: hervidos, salteados, horneados o frituras breves bien ejecutadas. Además, animó a experimentar con hierbas, especias y vinagretas creativas —como las de maracuyá o frambuesa— para diversificar sabores sin exceso de grasa ni sal. La sesión incluyó la preparación de una crema de espárragos utilizando fondo de ave y un “roux” para espesar, resaltando la importancia de las proporciones y del control de temperatura para obtener una textura perfecta. El chef concluyó recordando que la clave de una cocina saludable está en aprender a usar bien los ingredientes, respetar los tiempos de cocción y dar sabor con inteligencia. “La idea no es comer menos, sino comer mejor”, afirmó, motivando a los asistentes a llevar estas técnicas a su día a día para hacer de la alimentación saludable un hábito sostenible. Además presentó otras recetas que pueden ser preparadas de manera saludable sin dejar de ser deliciosas.